Coatzacoalcos, Ver., 09 de abril de 2026.- El fenómeno climático de El Niño vuelve a colocarse en el centro de la atención internacional, luego de que especialistas advierten un aumento en las probabilidades de que se desarrolle con gran intensidad en los próximos meses, lo que podría provocar eventos extremos como inundaciones, sequías e incendios en distintas regiones del mundo.

De acuerdo con análisis recientes de modelos meteorológicos, existe la posibilidad de que este evento alcance niveles considerados como un “Súper El Niño”, un escenario poco frecuente pero con impactos más severos a escala global.


¿Qué es El Niño y por qué preocupa?

El Niño es un fenómeno climático que se origina en el océano Pacífico ecuatorial, caracterizado por el calentamiento anormal de sus aguas, lo que altera los patrones de viento y lluvia en diversas partes del planeta.

Cuando este calentamiento supera ciertos niveles, puede modificar el clima global como un efecto dominó, generando lluvias intensas en algunas regiones y sequías prolongadas en otras.

En casos extremos, como un “Súper El Niño”, las temperaturas del océano pueden elevarse más de 2 grados por encima del promedio, lo que incrementa considerablemente los efectos meteorológicos.

Crecen señales de un posible “Súper El Niño”; alertan por impactos climáticos globales

Posibles impactos a nivel mundial

De confirmarse un evento fuerte, los especialistas prevén consecuencias como:

  • Inundaciones en regiones de América y Asia
  • Sequías severas en zonas de Sudamérica, África e India
  • Incremento de incendios forestales, especialmente en Australia
  • Olas de calor más intensas en distintas partes del mundo
  • Aumento de la temperatura global

Además, El Niño puede influir en la actividad de huracanes, reduciendo su formación en el Atlántico, pero intensificando otros fenómenos climáticos extremos.


¿Qué se espera para México y Veracruz?

Actualmente, el sistema climático se mantiene en una fase neutra, pero existe alrededor de un 61% de probabilidad de transición hacia El Niño entre mayo y julio de 2026.

Para México, los efectos dependerán de la intensidad del fenómeno. En el caso de Veracruz, bajo escenarios moderados:

  • Se prevé una primavera sin calor extremo
  • Lluvias cercanas o ligeramente por encima de lo normal
  • Posible disminución en la actividad de ciclones en el Atlántico

Sin embargo, si el fenómeno se fortalece, podrían presentarse variaciones más marcadas en las condiciones climáticas.


Incertidumbre en los pronósticos

A pesar de los indicios, especialistas señalan que aún existe incertidumbre sobre la intensidad real que alcanzará El Niño, ya que los pronósticos realizados en primavera suelen ser menos precisos.

Por ello, meteorólogos y organismos internacionales mantienen vigilancia constante sobre el comportamiento del océano Pacífico en las próximas semanas.


Un fenómeno que podría influir en el clima global

De consolidarse un evento fuerte, El Niño podría contribuir a que los próximos años se posicionen entre los más calurosos registrados en la historia reciente, al liberar grandes cantidades de calor almacenado en los océanos hacia la atmósfera.

Este escenario refuerza la importancia de dar seguimiento a los cambios climáticos y sus efectos en sectores como la agricultura, el agua y la prevención de desastres.


Con este panorama, El Niño se perfila como uno de los factores climáticos clave a observar en 2026, tanto por sus posibles impactos globales como por sus efectos regionales en México.