Coatzacoalcos, Veracruz; 13 de abril de 2026.— Una necrocirugía practicada a una tortuga verde (Chelonia mydas) confirmó un severo nivel de intoxicación en sus órganos internos, presuntamente derivado del derrame de hidrocarburos registrado en playas del sur de Veracruz.
Hallazgo en zona costera
El ejemplar fue localizado en el ejido Guillermo Prieto, en el municipio de Coatzacoalcos, y posteriormente entregado a especialistas por personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Tras su análisis, el médico veterinario zootecnista Jaime Takami Ortega realizó la necrocirugía que permitió determinar las causas del fallecimiento.

Daños severos en órganos vitales
De acuerdo con el especialista, la tortuga presentaba un daño sistémico grave, con signos evidentes de intoxicación por hidrocarburos en órganos como el intestino y el hígado.
“Es el caso de intoxicación por hidrocarburo más fuerte que he visto; los intestinos estaban negros por dentro y el hígado, deshecho”, señaló.
Durante la intervención, se detectaron manchas negruzcas en distintas partes del cuerpo, lo que evidencia la exposición directa a sustancias derivadas del petróleo.
Confirman muerte por contaminación
El reporte médico indicó que la contaminación penetró de manera letal en el organismo del ejemplar, destruyendo su estructura interna.
El veterinario enfatizó que, a diferencia de otros casos donde la fauna marina muere por golpes o accidentes, este deceso corresponde completamente a intoxicación por hidrocarburos.
Alertan por impacto ambiental
Este hallazgo se suma a otros casos de fauna afectada en la región, evidenciando el impacto ambiental que generan los derrames y la actividad industrial en el litoral veracruzano.
Especialistas advirtieron que especies protegidas como la tortuga verde enfrentan una alta vulnerabilidad ante estos contaminantes, lo que pone en riesgo el equilibrio del ecosistema marino.
Urgen acciones para proteger la fauna
Ante esta situación, se hizo un llamado a reforzar las medidas de monitoreo y protección ambiental, así como a investigar las causas de la contaminación que continúa afectando la vida marina en Coatzacoalcos.
El caso pone nuevamente en evidencia la necesidad de atender los pasivos ambientales en la región para evitar más pérdidas de fauna.

