Coatzacoalcos, Veracruz; 15 de abril de 2026.— La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz aceptó formalmente la recomendación emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz relacionada con la masacre del Bar Caballo Blanco, ocurrida en 2019, marcando un cambio en su postura tras años de exigencia por parte de familiares de las víctimas.

Revierte postura tras años de exigencia

El atentado, registrado el 27 de agosto de 2019 en Coatzacoalcos, dejó un saldo de 34 personas fallecidas y generó una de las tragedias más impactantes en la región sur de Veracruz.

Durante años, colectivos y familiares denunciaron irregularidades en la actuación de las autoridades. En julio de 2025, la Fiscalía había rechazado la recomendación 30/2025, argumentando que su proceder fue conforme a la ley.

Sin embargo, tras recursos legales y la intervención de instancias como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la institución estatal finalmente reconoció omisiones y su responsabilidad en la revictimización de los deudos.


Señalamientos por trato indigno en el SEMEFO

Uno de los puntos centrales de la recomendación se refiere al manejo de los cuerpos en el Servicio Médico Forense de Cosoleacaque, donde se documentaron condiciones inadecuadas y trato indigno.

De acuerdo con testimonios, varios cuerpos fueron expuestos al sol, manipulados sin protocolos adecuados e incluso entregados en condiciones que agravaron el dolor de las familias, lo que representó una violación a los derechos humanos.


Medidas de reparación integral

Con la aceptación de la recomendación, la Fiscalía deberá implementar acciones de reparación del daño, entre las que destacan:

  • Atención psicológica especializada para familiares
  • Compensación económica a víctimas indirectas
  • Capacitación del personal forense en derechos humanos
  • Garantías de no repetición

Estas medidas buscan atender el impacto emocional y patrimonial derivado de las fallas institucionales.


Incluye disculpa pública y reconocimiento

Como parte de las acciones, también se contempla la emisión de una disculpa pública por parte de la Fiscalía, con el objetivo de reconocer las fallas cometidas y dignificar la memoria de las víctimas.

Este caso se ha convertido en un referente sobre la importancia del respeto a la dignidad humana, incluso después de la muerte, y refleja la lucha de las familias por obtener justicia.


Un precedente en la búsqueda de justicia

La aceptación de esta recomendación representa un avance significativo en el reconocimiento de responsabilidades por parte de las autoridades, así como un precedente en materia de derechos humanos en Veracruz.

A casi siete años de los hechos, el caso del bar Caballo Blanco continúa siendo símbolo de exigencia de justicia y de la lucha de las víctimas por el reconocimiento de sus derechos.