Ciudad de México, 17 de junio de 2026.- En medio de la fiesta de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un peculiar personaje se ha robado la atención de miles de aficionados: Merlín.

Un pato doméstico que se volvió viral por recorrer las calles de la capital mexicana vestido con la camiseta de la Selección Mexicana.

Acompañado por su dueña, Carla Gómez, el ave ha participado en distintos puntos de convivencia mundialista como el Fan Fest del Zócalo y las celebraciones tras el triunfo de México ante Sudáfrica,

Convirtiéndose en una figura espontánea que los aficionados han adoptado como una especie de mascota no oficial del torneo.

Un fenómeno que nació de manera espontánea

La popularidad de Merlín no surgió de una campaña publicitaria ni de una estrategia comercial.

Su presencia en las calles y la naturalidad con la que convive con las personas provocaron que usuarios en redes sociales compartieran fotografías, videos e ilustraciones del pequeño pato.

Merlín, el pato que conquistó el Mundial 2026 y se convirtió en la mascota no oficial de la afición mexicana

Especialistas de la Universidad Iberoamericana señalaron que el caso de Merlín demuestra cómo un símbolo nacido de forma orgánica puede generar una conexión más fuerte con el público que una imagen creada mediante estrategias tradicionales de mercadotecnia.

El académico Pedro Rosete explicó que cuando las personas sienten que un personaje surge de manera auténtica, se genera un vínculo emocional distinto, ya que no se percibe como algo impuesto, sino como un elemento propio de la experiencia colectiva.

La FIFA busca acercamiento con los dueños del pato

Debido a la enorme repercusión que ha alcanzado, la FIFA contactó a la familia de Merlín con la intención de sostener un encuentro durante las actividades del Mundial; sin embargo, hasta el momento no se han revelado los detalles ni el propósito específico de la reunión.

Mientras tanto, el pato continúa ganándose el cariño de aficionados nacionales y extranjeros, incluso mientras la FIFA mantiene la promoción de sus mascotas oficiales del torneo.

Los especialistas consideran que el futuro de Merlín dependerá de conservar la espontaneidad que lo hizo popular, ya que intentar convertirlo en un producto comercial podría afectar la conexión genuina que ha logrado con la afición.

Una tradición de animales virales en eventos públicos

La historia de Merlín se suma a otros animales que han alcanzado fama durante grandes acontecimientos deportivos.

Uno de los casos más recordados es el del pulpo Paul, que se hizo famoso en el Mundial de Sudáfrica 2010 por sus supuestas predicciones de resultados.

También permanece en la memoria la historia de Pickles, un perro que en 1966 encontró el trofeo de la Copa del Mundo después de que este fuera robado en Inglaterra.

Convirtiéndose en uno de los animales más famosos relacionados con la historia del fútbol.

Con su caminar por las calles de la Ciudad de México, su uniforme tricolor y su inesperada fama en redes sociales, Merlín se ha convertido en uno de los personajes más curiosos y entrañables que ha dejado el inicio del Mundial 2026.