Con el fin de brindar apoyo humanitario a personas migrantes que cruzan el sur de Veracruz, la casa del migrante “Santa Faustina Kowalska” ha abierto un nuevo espacio en villa Allende.

Germán Guillermo Ramírez Garduza, presidente de la casa del migrante, señaló que esta nueva instalación brindará atención las 24 horas a personas migrantes, en situación de calle, adultos mayores y niños.

“Aquí se les da comida, ropa, espacio para dormir y en algunos casos, apoyo legal y médico”, destacó.

Las únicas condiciones para el ingreso son el respeto al espacio y la prohibición de consumo de drogas y alcohol.

Ramírez Garduza hizo un llamado urgente a la ONU y a otras organizaciones internacionales y nacionales para que se sumen a esta causa.

“Nosotros tenemos 30 años ayudando. Pedimos a las autoridades y organismos que nos ayuden a ayudar”, expresó.

Se estima que 100 migrantes nuevos llegan cada día a Coatzacoalcos, el 15 por ciento por el tren, aunque la mayoría ha optado por otras rutas debido al riesgo, incluyendo caminos de terracería y cruces por el mar.

“Muchos llegan por el Golfo de México, en lanchas que desembarcan en Villa Allende o Las Barrillas, es muy riesgoso, pero prefieren intentarlo a morir en sus países”, relató el activista.

La nueva casa del migrante fue posible gracias al esfuerzo de voluntarios y a la donación de una propiedad ubicada sobre la calle Emiliano Zapata, unos metros antes de llegar al “Paseo de las Escolleras” en villa Allende.

De forma simultánea, también la casa del migrante “Santa Faustina Kowalska” dará atención en su otra sede que se encuentra en la colonia Paraíso Dunas, en la ciudad de Coatzacoalcos.

Finalmente, Ramírez Garduza invitó a artistas, empresarios y ciudadanía en general a sumarse a esta labor humanitaria, que cada día cobra más importancia ante el creciente flujo migratorio hacia el norte del país.