Caracas, Venezuela, 2 de julio de 2026.- Venezuela atraviesa una de las peores tragedias naturales de su historia reciente luego de que dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieran el norte del país el pasado 24 de junio.

Las autoridades confirmaron que el número de víctimas mortales ya supera las 1,700 personas, mientras miles continúan desaparecidas y las labores de rescate siguen activas.

Los sismos, registrados con apenas unos segundos de diferencia, provocaron el colapso de edificios, carreteras y viviendas en estados como La Guaira, Yaracuy y zonas cercanas a Caracas, donde también se reportaron severos daños en infraestructura pública y privada.


Dos potentes sismos provocaron destrucción masiva

El primer movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7.2 y, menos de un minuto después, un segundo terremoto de 7.5 agravó los daños en una amplia región del norte venezolano.

El epicentro se ubicó cerca del municipio de Veroes, en el estado Yaracuy, aunque las fuertes sacudidas también se sintieron en Caracas y otras ciudades del centro del país.

La intensidad del fenómeno provocó el derrumbe de cientos de edificios, deslizamientos de tierra y graves afectaciones en las principales vías de comunicación.

Venezuela enfrenta una crisis humanitaria tras devastadores terremotos; cifra de muertos supera los 1,700

Más de 1,700 fallecidos y miles de personas afectadas

El balance oficial más reciente reporta más de 1,700 personas fallecidas y al menos 5,034 lesionadas.

Además, más de 15 mil habitantes permanecen desplazados, mientras organismos internacionales estiman que decenas de miles de personas siguen desaparecidas o incomunicadas.

La Organización de las Naciones Unidas advirtió que alrededor de 1.8 millones de personas requieren ayuda humanitaria urgente, especialmente niños, adultos mayores y familias que perdieron sus viviendas durante el desastre.


Rescatistas internacionales continúan la búsqueda de sobrevivientes

Equipos especializados provenientes de 27 países mantienen las labores de búsqueda entre los escombros pese a las constantes réplicas y a las complicadas condiciones de trabajo.

En las últimas horas, rescatistas lograron sacar con vida a un guardia de seguridad que permaneció atrapado durante ocho días bajo los restos de un edificio colapsado, un hecho considerado como un milagro por los cuerpos de emergencia.

También fue rescatado un niño de tres años, quien sobrevivió seis días bajo los escombros.


La ayuda humanitaria continúa llegando a Venezuela

Diversos países y organismos internacionales enviaron brigadas de rescate, hospitales móviles, alimentos, medicamentos y equipo especializado para atender la emergencia.

Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades venezolanas mantienen el estado de emergencia en las zonas afectadas y trabajan en la evaluación de daños para iniciar la reconstrucción de la infraestructura destruida.

La magnitud del desastre ha convertido esta tragedia en uno de los eventos sísmicos más graves registrados en Venezuela en más de un siglo.