>> Denuncian negligencia de estación del Grupo Gasolinero del Istmo
Un nuevo caso de presunta gasolina adulterada encendió las alertas entre los automovilistas de Coatzacoalcos, luego de que una conductora denunciara públicamente que su vehículo, con menos de un año de uso, sufrió daños severos tras abastecerse en una estación de servicio de la colonia Santa Isabel IV etapa.
De acuerdo con su testimonio, el pasado viernes cargó 900 pesos de gasolina Premium en una gasolinera ubicada entre el Boulevard del Bosque y la calle Golfo de México.
Horas más tarde, su automóvil comenzó a fallar, se apagó repentinamente y el tablero marcó diversas alertas de error.
La unidad fue trasladada en grúa a la agencia automotriz donde fue adquirida.
Tras una revisión técnica, se confirmó que el combustible contenía una sustancia anómala, aparentemente agua, lo que provocó daños significativos en el sistema de inyección, la bomba de gasolina y otros componentes internos.
El diagnóstico arrojó un costo de reparación de 13 mil 800 pesos.
“El viernes acudimos a cargar gasolina, tanque lleno de premium en la gasolinera del “Corporativo de combustibles del istmo”, guardamos el carro y el sábado que salimos, se nos paró a media calle, no arrancaba, el carro es un Mazda 2024 y no tiene ni el año, lo llevamos a la agencia y ahí nos dijeron que la gasolina provocó el daño”, dijo Miguel.”, expresó la afectada.
La mujer acudió a la gasolinera para exponer el dictamen, sin embargo, denunció que los encargados se negaron a recibir su queja.




La estación pertenece al Grupo Gasolinero del Istmo, uno de los conglomerados más grandes de la región.
El documento técnico ya fue entregado en las oficinas centrales de la empresa, ubicadas en la colonia Procoro Alor, y la afectada anunció que interpondrá una denuncia formal ante la Profeco y la Fiscalía General del Estado (FGE), para exigir una investigación y sanciones.
El caso ha generado indignación entre consumidores locales, quienes reclaman una vigilancia más estricta sobre la calidad del combustible que se distribuye en la ciudad.
“Es un desgaste total. Por confiar en cargar gasolina, terminé con casi 14 mil pesos en daños.
Aquí no hay Profeco, no hay autoridad que realmente defienda al ciudadano, por eso se salen con la suya”, concluyó la denunciante.
La situación pone en evidencia una preocupante falta de control y supervisión en el suministro de combustible en Coatzacoalcos, donde cada vez son más frecuentes las quejas por gasolina en mal estado sin consecuencias legales para los responsables.