En una jornada masiva de limpieza, más de 200 voluntarios se unieron en Villa Allende para recolectar más de mil kilogramos de basura a lo largo de medio kilómetro de playa, en una acción coordinada para proteger el entorno natural y concientizar a la población sobre el impacto de la contaminación.
La actividad, parte de la campaña “Limpiemos Nuestra Playa”, reunió a asociaciones civiles, instituciones educativas, empresas privadas y grupos deportivos, quienes se organizaron para recolectar residuos que van desde botellas de vidrio y plástico, hasta desechos altamente contaminantes como colillas de cigarro, productos electrónicos, residuos biológicos infecciosos (RPBI) e incluso fauna muerta.
Entre los materiales encontrados también había pañales, unicel, envases de productos de belleza, autopartes y taparroscas, evidencia clara del daño que la acumulación de basura genera en los ecosistemas costeros y marinos.



Además de limpiar, esta jornada tuvo un fuerte componente educativo, al invitar a la comunidad a reflexionar sobre la necesidad urgente de reducir el consumo de plásticos de un solo uso y adoptar hábitos más sostenibles. La actividad también reforzó el vínculo entre la ciudadanía y el medio ambiente, promoviendo valores de responsabilidad ecológica.
Este esfuerzo colectivo demuestra que la colaboración entre sectores puede generar un impacto positivo y tangible en la conservación del medio ambiente.