Irkutsk, Rusia, 7 de octubre de 2026.- La muerte de una trabajadora de un instituto especializado en peste en Siberia mantiene bajo vigilancia a autoridades sanitarias de Rusia, Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en medio de versiones contradictorias sobre un posible caso de peste neumónica.
Hasta este miércoles, no existe confirmación oficial de un brote de peste neumónica en Rusia ni de cuatro personas infectadas con esta enfermedad. La OMS señaló que todavía necesita información adicional para determinar qué patógeno provocó la enfermedad de la trabajadora fallecida y para aclarar reportes sobre un posible segundo caso de neumonía de origen desconocido.
La confusión aumentó debido a reportes sobre personas que estuvieron en contacto con la fallecida. Sin embargo, autoridades rusas informaron que cuatro de ellas dieron positivo a otros virus: dos casos de COVID-19 y dos de rinovirus. No se identificaron otros patógenos peligrosos entre las personas bajo vigilancia.
¿Qué ocurrió en Siberia?
El caso comenzó con la muerte de Daria Shipilova, de 28 años, trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk. La mujer fue hospitalizada con una neumonía grave y murió el pasado 2 de octubre.
Debido a que trabajaba en un centro dedicado precisamente al estudio de patógenos peligrosos, surgieron versiones de que podría haber contraído Yersinia pestis, la bacteria que provoca la peste. Algunos reportes incluso señalaron que habría ocurrido un accidente con un tubo de ensayo, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
La situación llevó a las autoridades rusas a poner bajo vigilancia a alrededor de 200 personas que tuvieron contacto con la trabajadora. Según la información comunicada posteriormente a la OMS, la mayoría de estas personas ya fue liberada de la cuarentena y no se detectaron patógenos de alta peligrosidad entre los contactos.

Entonces, ¿hay cuatro casos?
No de peste, según la información disponible.
Este es uno de los puntos que más confusión ha generado en redes sociales. Las autoridades rusas reportaron que cuatro personas que estuvieron en contacto con la fallecida presentaron infecciones virales: dos dieron positivo a COVID-19 y otras dos a rinovirus.
Por lo tanto, decir que “ya hay cuatro casos de peste neumónica” es incorrecto con la información disponible hasta ahora. El único fallecimiento relacionado con la sospecha es el de Shipilova, pero incluso en su caso Rusia no ha confirmado que la causa haya sido la peste.
La OMS tampoco ha confirmado que la mujer haya muerto por peste. El organismo internacional está solicitando los resultados de las pruebas realizadas tanto a la fallecida como a sus contactos antes de establecer una evaluación completa del riesgo.
¿Por qué preocupa tanto la peste neumónica?
La preocupación internacional no es gratuita. La peste neumónica es una de las formas más graves de infección por Yersinia pestis y, a diferencia de otras presentaciones de la enfermedad, puede transmitirse entre personas mediante gotículas respiratorias durante un contacto cercano.
Sin embargo, actualmente la peste puede tratarse con antibióticos cuando se identifica y atiende rápidamente. Por ello, la existencia de un caso sospechoso no significa automáticamente que exista una amenaza de pandemia o un brote internacional.
Precisamente por la posibilidad de transmisión respiratoria, la identificación rápida de casos, el aislamiento de personas infectadas y el seguimiento de contactos son medidas importantes si finalmente se confirmara un caso de peste neumónica.
¿Qué dice la OMS?
La OMS mantiene una postura mucho más cautelosa que algunas publicaciones que circulan en internet.
El director general Tedros Adhanom Ghebreyesus informó este miércoles que Rusia comunicó al organismo que no se habían registrado recientemente casos de peste en la región de Irkutsk y que las personas que tuvieron contacto con la fallecida habían sido sometidas a vigilancia.
Sin embargo, la organización todavía no considera que tenga suficiente información para realizar una evaluación completa del riesgo. La OMS solicitó datos adicionales sobre las pruebas de laboratorio, las medidas sanitarias adoptadas y el estado de los contactos. También busca verificar los reportes sobre un segundo trabajador con neumonía de causa indeterminada.
La OMS también ofreció apoyo técnico a Rusia en materia de peste y bioseguridad de laboratorios.
Rusia rechaza que exista un riesgo epidémico
Mientras organismos internacionales piden más información, el gobierno ruso sostiene que la situación está controlada.
El organismo sanitario Rospotrebnadzor aseguró que las pruebas realizadas no encontraron patógenos peligrosos entre los contactos de la trabajadora fallecida y que no existen indicios de un riesgo epidémico. El Kremlin, además, criticó las versiones difundidas en medios y pidió basarse en los comunicados oficiales del organismo sanitario ruso.
El portavoz presidencial Dmitri Peskov calificó como información falsa buena parte de las versiones difundidas sobre el supuesto segundo caso y defendió la comunicación oficial de las autoridades sanitarias.
No obstante, la OMS insiste en que necesita mayor transparencia para poder determinar qué ocurrió exactamente y cuál es el nivel de riesgo.
¿Y por qué otros países están atentos?
La preocupación también ha provocado medidas preventivas fuera de Rusia. Mongolia reforzó la vigilancia sanitaria en su frontera con Rusia, mientras Estados Unidos mantiene seguimiento del caso.
La atención internacional está relacionada principalmente con la incertidumbre sobre la causa de la muerte y no con la confirmación de un brote. De hecho, la propia OMS ha señalado que todavía no cuenta con todos los elementos para realizar una evaluación completa.
Estados Unidos también ha solicitado información adicional a Moscú. El secretario de Estado Marco Rubio señaló que Washington está siguiendo la situación de cerca.
Por ahora, lo confirmado es una muerte por neumonía de origen todavía no esclarecido, contactos sometidos a vigilancia y una investigación sanitaria en curso. La peste neumónica continúa siendo una posibilidad que las autoridades internacionales quieren descartar o confirmar, pero no hay evidencia pública suficiente para afirmar que Rusia enfrenta actualmente un brote de cuatro casos.
Síguenos en Redes Sociales: