Madres de familia de dos de los siete detenidos en días pasados en Coatzacoalcos se manifestaron a las afueras del Centro Integral de Justicia de Coatzacoalcos para exigir la liberación de sus hijos, pues señalan que ellos son inocentes.

Fermín Mata Blanco, de 32 años y oficio albañil, fue arrestado junto a otras seis personas bajo señalamientos de presunta portación de armas de fuego y drogas.

Sin embargo, su madre, la señora Rufina Blanco Montesinos, denunció que su hijo fue detenido injustamente mientras buscaba empleo.

“Mi hijo no es un delincuente, es un hombre trabajador. Si fuera culpable, yo no estaría aquí rogando que lo liberen. Lo agarraron en la calle sin motivo, solo quiero verlo”, expresó visiblemente afectada.

A la protesta se sumaron Cecilia Sánchez Márquez y su hija Cecilia Guadalupe Curiel, madre y hermana de Francisco Curiel Sánchez, de 20 años, también entre los detenidos. Ambas denunciaron que desde la aprehensión no han podido tener contacto con él, lo que ha generado preocupación por su estado físico y emocional.

“No sabemos cómo está, lo tienen incomunicado. Solo queremos saber que está bien. Francisco no es un criminal”, afirmó la señora Sánchez.

Las familias acusaron diversas irregularidades en el proceso, entre ellas la negativa del juzgado para recibir pruebas a favor de los acusados, situación que, según su defensa legal, responde a presiones de la Fiscalía.

Ante esta situación, las madres solicitaron la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle García y denunciaron que aún persisten prácticas injustas heredadas de administraciones anteriores dentro del sistema judicial local.