Entre dolor, indignación y exigencias, la familia de Luis Gabriel Andrade de la Cruz, joven estudiante de derecho que hace una semana perdió la vida tras ser embestido por un auto en el malecón costero de Coatzacoalcos, alzaron la voz para pedir justicia, para que este caso no quede impune y pueda ser detenido el responsable.

El fatal accidente ocurrió en las primeras horas del pasado 16 de agosto cuando Luis Gabriel circulaba en su motocicleta sobre el malecón costero, e iba rumbo a descansar, después de una larga jornada laboral.

De acuerdo con versiones de testigos, un automóvil le cerró el paso al intentar doblar hacia la avenida Javier Anaya, impactándolo de lleno.

El conductor responsable huyó de la escena, dejando al joven gravemente herido en el pavimento.

Su madre, Monsi de la Cruz, relató entre lágrimas que su hijo permaneció más de una hora sin recibir atención médica adecuada, pues no había ambulancias disponibles.

“Supliqué, grité, rogué porque llegara la ambulancia y jamás llegó. Mi hijo murió sin recibir los primeros auxilios. Esa es mi ira, mi coraje, mi desesperación”, expresó con voz quebrada.

El padre de la víctima, José Antonio Andrade, criticó la falta de capacidad de respuesta de las autoridades y de los paramédicos que arribaron después, cuando ya era demasiado tarde.

“Todos sabemos que los primeros minutos en un accidente son vitales. Mi hijo estuvo desangrándose, tenía hemorragias internas y traumatismo craneoencefálico. Si hubiera recibido la atención adecuada, quizá otra sería la historia”, lamentó.

Luis Gabriel, de apenas 22 años, combinaba sus estudios de derecho con su trabajo nocturno en una taquería de la avenida El Palmar.

Sus padres recalcaron que no venía de fiesta ni alcoholizado, como suelen intentar justificar en estos casos, sino de cumplir con su jornada laboral.

Los familiares denunciaron que, pese a sus constantes visitas a la Fiscalía, la investigación no ha avanzado.

Han solicitado la revisión de cámaras de seguridad de negocios y hoteles cercanos al sitio del accidente, pues podrían aportar pruebas para identificar al vehículo que atropelló al joven.

Sin embargo, acusan que en la FGE “están de vacaciones y no hay personal”, lo que consideran una falta de respeto y sensibilidad ante el dolor de las víctimas.