Después de quince años de ausencia, de silencio y de incertidumbre, Otilio Lorenzo volvió a caminar sobre la tierra que lo vio nacer en Tatahuicapan de Juárez, Veracruz.

Su regreso no fue casualidad, detrás estuvo la labor incansable de las Madres Buscadoras de Sonora, quienes lograron ubicarlo con vida a través de publicaciones y el apoyo ciudadano.

Este martes se reencontró con sus seres queridos, luego de haber sido reconocido en un video en vivo en Facebook del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, quienes entrevistaron a personas de la tercera edad en un asilo de ancianos en la comunidad Miguel Alemán, cerca de Hermosillo.

Otilio había partido al norte del país en busca de trabajo, dejando atrás a su familia y manteniendo apenas un contacto esporádico. Con el paso del tiempo, su rastro se perdió y el vacío de su ausencia se volvió un dolor constante para los suyos. Sin embargo, la esperanza se mantuvo viva, y hoy ese anhelo se transformó en realidad.

El sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Sonora y el ayuntamiento de Tatahuicapan lograron hacer el enlace para que Otilio pudiera viajar desde el norte de México hasta el municipio serrano.

El reencuentro tuvo lugar en el aeropuerto de Canticas. Allí, entre lágrimas, abrazos y sonrisas que parecían interminables, lo esperaban su familia, vecinos y hasta el presidente municipal con su esposa, quienes se sumaron a la bienvenida. La emoción del momento dejó claro que, aunque el tiempo separa, el amor es capaz de unir de nuevo.

Autoridades locales destacaron el esfuerzo de las Madres Buscadoras, subrayando que su entrega demuestra la fuerza de la solidaridad ciudadana y la importancia de no perder la esperanza. El caso de Otilio, dijeron, es un símbolo de fe para tantas familias que aún buscan a sus seres queridos.

“Ahora queremos recuperar el tiempo perdido”, expresaron sus familiares, quienes se mostraron agradecidos y listos para reintegrarlo a la vida cotidiana de la comunidad. El regreso de Otilio no solo ha llenado de alegría a su familia, también ha conmovido a todo Tatahuicapan, que celebró junto a ellos la dicha de un reencuentro que parecía imposible.