Autoridades ambientales realizaron una inspección en la laguna del fraccionamiento Rabón Grande, en Villa Allende, luego de que pescadores locales reportaran una severa mortandad de mojarras que ha generado afectaciones económicas a las familias que dependen de esta actividad.

Osvaldo Mingo Torres, pescador con más de 13 años de experiencia en la zona, lamentó la pérdida de gran parte de su producción, la cual representa el sustento principal de su familia. “Tenemos mucha afectación porque vivimos de la mojarra. Es nuestro trabajo y nuestra fuente de ingreso”, expresó.

El productor explicó que hace poco más de dos meses introdujeron alrededor de cinco mil crías de mojarra para mantener la producción en la laguna, sin embargo, la contaminación del agua provocó la muerte de ejemplares adultos y juveniles.

Según su testimonio, el problema se originó por escurrimientos de aguas negras provenientes de los accesos al basurero a cielo abierto de la colonia Allende Unzaga. “Esas aguas contaminadas entraron a la laguna y nos están afectando directamente”, denunció.

Personal de la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA), junto con el biólogo Octavio de los Reyes, acudió al sitio para documentar la situación, tomar muestras y localizar el punto exacto de ingreso de las aguas residuales.

Mingo Torres subrayó que la laguna es un cuerpo de agua natural sin descargas domésticas ni industriales, por lo que el problema proviene de factores externos.

Finalmente, pidió la intervención urgente de las autoridades ambientales para evitar mayores pérdidas.

“Necesitamos ayuda y una solución pronta para rescatar lo que queda de nuestro trabajo, toda la inversión y el esfuerzo se están perdiendo con la muerte de las mojarras”, finalizó.