La comunidad de Mundo Nuevo, perteneciente a Coatzacoalcos, continúa padeciendo fuertes olores a productos químicos sin que hasta el momento se haya identificado la fuente ni el tipo de sustancia responsable, pese a la presencia de una estación de monitoreo ambiental en la zona.

De acuerdo con la agente municipal, Karina Cobos, los episodios de emanaciones se presentan de forma diaria, afectando la salud y calidad de vida de los habitantes, mientras que las autoridades ambientales mantienen silencio y falta de respuesta ante las denuncias ciudadanas.

Cobos señaló que ha solicitado en repetidas ocasiones información a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) sobre los resultados de las muestras tomadas en cuerpos de agua y mediciones del aire, sin obtener contestación.

“Ya nos olvidaron. No contestan llamadas ni mensajes. Conagua había prometido entregar resultados en un mes, pero no hemos recibido nada”, lamentó la representante comunitaria.

Durante la última reunión sostenida con el procurador estatal del Medio Ambiente, Ángel Carrizales López, se había acordado la contratación de empresas privadas para realizar un monitoreo especializado del aire, cuyos costos serían absorbidos por el Gobierno del Estado.

Sin embargo, hasta la fecha, los habitantes no han recibido ningún reporte oficial ni resultados de esos estudios.

En el área también han trabajado investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes instalaron un punto de monitoreo atmosférico como parte de un estudio previo y anunciaron la colocación de un segundo equipo más avanzado.

Los vecinos reportan malestares respiratorios, dolores de cabeza y mareos asociados a la exposición constante a los olores, mientras la incertidumbre aumenta por la falta de resultados oficiales.

A esta problemática se suma la suspensión temporal de la unidad médica móvil de Pemex, que brindaba atención gratuita en la congregación, debido a la emergencia que se vive en el norte del estado, lo que ha dejado sin servicios médicos a decenas de familias afectadas.