Mauricio Rosaldo García asumirá formalmente el cargo como delegado en Veracruz de la Fiscalía General de la República (FGR), en un nombramiento que ha resonado en el ámbito político local y federal.

La designación fue realizada directamente por el titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero.

El nombramiento de Rosaldo García no solo marca un relevo en la institución, sino que subraya la conexión directa entre la lucha federal anticorrupción y la política veracruzana.

Mauricio Rosaldo García llega a Veracruz con un perfil altamente especializado. Su experiencia previa como uno de los principales colaboradores de María de la Luz Mijangos, Fiscal General Anticorrupción, es un factor determinante. Este antecedente sugiere que la FGR busca inyectar una visión rigurosa y técnica en la delegación estatal, con un posible énfasis en la investigación de delitos de cuello blanco y el combate a la corrupción en la entidad.

El nuevo delegado es originario de Coatzacoalcos y proviene de una familia con fuerte presencia en la política local. Es hijo del exdiputado federal Pedro Miguel Rosaldo Salazar y hermano del presidente municipal electo de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, y de Andrés Rosaldo García, Oficial Mayor en la SSP.

Esta red de conexiones fue recibida positivamente por el gobierno estatal. El hecho de que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, celebrara públicamente la asignación, apunta a una posible mejora en la coordinación entre las esferas de procuración de justicia federal y el ejecutivo estatal, un aspecto crucial para la operatividad de la seguridad y la impartición de justicia en el estado.

Con estudios de Derecho en la UNAM y una Maestría en Derecho por la Universidad de Melbourne, Australia, Rosaldo García combina la experiencia práctica en la alta esfera de la FGR con una sólida formación académica internacional. Este perfil técnico-jurídico será puesto a prueba en una delegación que enfrenta constantes desafíos en materia de seguridad y legalidad en el estado de Veracruz.