La Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) de Coatzacoalcos llevó a cabo una práctica de Protección Nivel III, en cumplimiento con la normatividad del Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias (Código PBIP).

El ejercicio se realizó con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta ante amenazas de alto riesgo.

El simulacro fue coordinado por el Comité de Protección Portuaria, integrado por el Capitán de Puerto Carlos Rojas Rodríguez; el vicealmirante Martín Zepeda Anguiano, director general de ASIPONA Coatzacoalcos; el comandante Ángel Lavalle Cobos, de la UNAPROP No. 33; y el administrador de la Aduana de Coatzacoalcos, Mario Alberto Lima López.

En esta ocasión el ejercicio se desarrolló bajo el escenario de “intrusión de personas hostiles y un incendio provocado por un dron aéreo con explosivos”, lo que permitió medir la coordinación operativa entre empresas cesionarias, autoridades marítimas y cuerpos de seguridad.

Previo al evento, personal simulado de la Delincuencia Organizada realizó llamadas de extorsión para intentar coptar a elementos de seguridad privada y cortar el servicio de internet, dejando inoperante el sistema de protección PIS.

Acto seguido, un dron lanzó explosivos sobre la cesionaria ED & F Man, generando un incendio ficticio y “lesionados”.

El Oficial de Protección de Instalaciones Portuarias (OPIP) activó de inmediato el protocolo de emergencia y notificó a la ASIPONA, que ordenó elevar el nivel de protección a Nivel II mientras las autoridades establecían un perímetro de seguridad.

Simultáneamente, personal hostil ingresó al recinto para intentar recuperar un contenedor, acción detectada por un elemento de UNAPROP en el patio de contenedores.

La alerta se emitió vía radio VHF y escaló rápidamente a las autoridades de protección.

Ante la amenaza, la presidencia de CUMAR instruyó al BIM-105 y a UNAPROP Coatzacoalcos a ejecutar un planeamiento naval para contener y asegurar a los presuntos infractores. El binomio canino especializado en detección de explosivos reportó sin novedad durante la inspección.

Tras contener la intrusión y controlar el incendio, las autoridades ordenaron regresar a Nivel I de protección, cerrando la práctica sin incidentes adicionales.

La ASIPONA destacó que este tipo de ejercicios permiten evaluar tiempos de reacción y fortalecer la coordinación entre instituciones ante escenarios reales de riesgo, manteniendo así los estándares internacionales de protección portuaria.