La directora del Instituto Municipal de la Mujer (IMM), Rocío Espinosa Chávez, reveló que ocho de cada diez mujeres que buscan apoyo en la institución llegan con problemas relacionados con la pensión alimenticia, una situación que continúa siendo uno de los principales factores de violencia económica en el municipio.
Espinosa Chávez explicó que muchos agresores utilizan el incumplimiento del apoyo económico como herramienta de intimidación, amenazando a las mujeres con retirar el sustento para sus hijos si ellas se atreven a denunciar violencia física, sexual o psicológica.
“Es muy frecuente que lleguen con ese temor. Les dicen que si denuncian, ellos ya no van a dar dinero, y eso las detiene muchísimo”, señaló.
Durante este año, el IMM ha brindado atención a más de 470 mujeres, siendo la violencia psicológica la más recurrente, seguida de la física y la sexual. Sin embargo, la violencia económica ligada a los deudores alimentarios se ha convertido en un punto crítico.
La directora destacó que la reciente medida que obliga a los hombres a presentar un certificado de no ser deudores alimentarios para realizar trámites como licencias, representa un avance importante. Consideró que esta acción podría motivar a más mujeres a denunciar y, al mismo tiempo, obligar a los agresores a asumir su responsabilidad.
Espinosa Chávez también reconoció el trabajo de Centros Libres, donde se imparten talleres como el de aplicación de uñas, impulsados por el gobierno federal, que brindan herramientas de independencia económica a las mujeres que buscan salir de situaciones de violencia.
El Instituto Municipal de la Mujer reiteró su compromiso de ofrecer acompañamiento legal, psicológico y social a quienes enfrenten violencia o abandono económico por parte de sus parejas.