Coatzacoalcos, Ver.
La identificación de personas fallecidas y no identificadas en México podría realizarse en cuestión de horas y con un costo mínimo gracias a las huellas dactilares, si las fiscalías del país aprovecharan de manera efectiva el método lofoscópico basado en la dactiloscopía, aseguró José Luis Pérez Castro, director del Instituto Forense de Investigaciones Latinoamericanas (IFIL), con sede en Coatzacoalcos.

José Luis Pérez Castro del IFIL asegura que las huellas dactilares son confiables // Coatzacoalcos

El especialista explicó que esta técnica, considerada una de las más confiables en el ámbito forense, ha permitido al IFIL coadyuvar en la identificación de al menos diez personas originarias de Centroamérica, en coordinación con colectivos de madres buscadoras de países como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

No obstante, Pérez Castro lamentó que en México aún exista una falta de coordinación efectiva entre las fiscalías y las instituciones especializadas, lo que retrasa procesos de identificación que podrían resolverse de forma rápida mediante el uso de herramientas ya disponibles.

Uno de los principales recursos, detalló, es la base de datos biométrica del Instituto Nacional Electoral (INE), la cual contiene las huellas dactilares de los diez dedos de millones de ciudadanos mexicanos, recabadas durante el trámite de la credencial para votar.

“Esto permitiría identificar prácticamente de inmediato a cualquier persona mayor de 18 años que no esté identificada, siempre y cuando exista la coadyuvancia legal de la fiscalía correspondiente”, explicó.

De acuerdo con el director del IFIL, el cotejo de huellas dactilares contra la base del INE podría realizarse en un lapso de una a tres horas, lo que representaría un avance significativo frente a otros métodos más costosos y tardados.

“El problema no es técnico, la herramienta ya existe. Lo que hace falta es voluntad institucional y mecanismos legales claros para compartir la información”, subrayó.

Asimismo, destacó que la próxima implementación de la CURP biométrica, que contempla el registro de huellas desde edades tempranas, además de otros datos como iris, firma y biometría facial, permitirá fortalecer aún más los procesos de identificación tanto de personas vivas como fallecidas.

Finalmente, Pérez Castro reiteró que la huella dactilar continúa siendo el método básico, más rápido y más efectivo para la identificación humana, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer la colaboración entre fiscalías, universidades e institutos forenses, con el objetivo de evitar retrasos innecesarios, reducir costos al erario y brindar certeza a las familias que buscan a sus seres queridos.

Con información de Osvaldo Antonio Sotelo