Operadores de transporte pesado alertaron sobre una serie de asaltos con extrema violencia registrados en el tramo carretero cercano al Puente Coatzacoalcos II, una vía estratégica que conecta con el sureste del país y que, aseguran, se ha vuelto altamente peligrosa para quienes circulan durante la noche y madrugada.

De acuerdo con denuncias realizadas de manera anónima, grupos delictivos estarían aprovechando los paraderos conocidos como cachimbas para interceptar a los conductores de tráileres.

Los agresores, presuntamente armados y con el rostro cubierto, someten a los operadores mediante amenazas y golpes, privándolos momentáneamente de la libertad.

Los testimonios indican que los delincuentes no solo despojan a las víctimas de sus pertenencias, sino que también las obligan a realizar transferencias bancarias desde sus teléfonos celulares, entregar tarjetas con claves personales e incluso contactar a familiares para exigir depósitos inmediatos a cambio de permitirles continuar su camino.

Uno de los casos más recientes ocurrió en el arranque de esta semana, cuando un operador que se dirigía hacia el estado de Tabasco fue interceptado y agredido físicamente hasta que sus cuentas fueron vaciadas. El hecho generó alarma entre el gremio transportista, que ha comenzado a difundir advertencias entre colegas para evitar la zona.

Transportistas señalan que la falta de vigilancia ha permitido que estos delitos se repitan con total impunidad, pese a tratarse de un corredor clave para el traslado de mercancías y combustible.
Ante este escenario, operadores y empresarios del autotransporte hicieron un llamado urgente a la Guardia Nacional División Caminos y a corporaciones de seguridad estatales para que refuercen la presencia policial con patrullajes constantes, antes de que los asaltos deriven en una tragedia mayor.