Belo Horizonte, Brasil, 9 de marzo de 2026.– Una pelea campal protagonizada por jugadores de Cruzeiro y Atlético Mineiro durante la final del Campeonato Mineiro dejó un saldo de 23 expulsados, en uno de los episodios más polémicos del fútbol brasileño en los últimos años.
El incidente ocurrió el domingo 8 de marzo en los minutos de compensación del partido, cuando una discusión entre un delantero de Cruzeiro y el portero del Atlético Mineiro desató una confrontación que rápidamente se convirtió en una batalla entre jugadores de ambos equipos.
Golpes y empujones desatan caos en la cancha
Tras el primer choque, futbolistas de ambos clubes comenzaron a encararse, empujarse y lanzar golpes, lo que provocó que jugadores suplentes y miembros del cuerpo técnico ingresaran al campo.
El árbitro Matheus Candançan perdió el control del encuentro durante más de un minuto mientras la pelea continuaba en distintas zonas del terreno de juego.
Luego de recuperar el orden, el silbante decidió expulsar a 23 futbolistas, lo que marcó un récord de tarjetas rojas en un partido disputado en Brasil.
12 expulsados de Cruzeiro y 11 de Atlético Mineiro
De acuerdo con el reporte oficial del encuentro, los expulsados fueron:
Cruzeiro (12):
Cássio, Fagner, Fabrício Bruno, João Marcelo, Lucas Villalba, Kauã Prates, Christian, Lucas Romero, Matheus Henrique, Walace, Gerson y Kaio Jorge.
Atlético Mineiro (11):
Everson, Gabriel Delfim, Preciado, Lyanco, Ruan Tressoldi, Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco, Alan Minda, Cassierra y Hulk.
A pesar del caos en la cancha, Cruzeiro logró quedarse con el título estatal, aunque el escándalo opacó la celebración.
No supera el récord mundial de expulsiones
Aunque la cifra es una de las más altas registradas en el fútbol profesional, el partido no superó el récord mundial.
El Récord Guinness de más expulsados en un encuentro pertenece al duelo entre Claypole y Victoriano Arenas, disputado en 2011 en la quinta división de Argentina, donde el árbitro Damián Rubino expulsó a 36 personas, incluyendo jugadores y miembros del cuerpo técnico.
Podrían venir sanciones
Las imágenes de la pelea se difundieron rápidamente en redes sociales y medios internacionales, por lo que la Confederação Brasileira de Futebol podría abrir una investigación para determinar sanciones de deportes contra los jugadores y clubes involucrados.
Entre las posibles medidas se contemplan suspensiones de varios partidos, multas económicas e incluso sanciones disciplinarias adicionales.