Coatzacoalcos, Ver., 18 de marzo de 2026.– Pescadores del sur de Veracruz han tenido que modificar sus rutas de navegación y alejarse hasta 10 millas mar adentro para evitar la presencia de residuos de hidrocarburo en la franja costera, situación que ha incrementado costos operativos y generado incertidumbre en el sector.
Trabajadores del mar señalaron que, pese a los reportes de limpieza en playas, el crudo continúa recalando, por lo que mantienen la esperanza de que los efectos del Frente Frío número 41 contribuyan a retirar los excedentes contaminantes de la costa.

Aumentan gastos y jornadas laborales en el sector pesquero
Representantes de cooperativas indicaron que la contaminación obligó a pescadores de comunidades como Coatzacoalcos, Playa Linda, Jicacal, Punta Zapote y Villa Allende a buscar especies en aguas más profundas, en la zona conocida como la “línea de barco”.
Esta situación implica mayor consumo de combustible, más horas de trabajo y un incremento en los gastos diarios, al tener que recorrer mayores distancias para obtener producto en condiciones adecuadas para su comercialización.
Entre las especies capturadas lejos de la zona afectada destacan sierra, peto y jurel, consideradas de alta demanda en el mercado local.
Confían en efectos del “norte” para retirar residuos
Integrantes del sector pesquero consideran que el fenómeno meteorológico asociado al sistema frontal podría ayudar a remover parte del material contaminante acumulado en playas, al modificar las corrientes y el comportamiento del oleaje.
Aunque reconocen que los eventos de “norte” suelen afectar la navegación, en esta ocasión estiman que el viento podría convertirse en un aliado temporal para mejorar las condiciones en la zona costera.
Preocupa ingreso de hidrocarburo a cuerpos lagunares
La incertidumbre también se extiende a ecosistemas interiores como la Laguna del Ostión, donde pescadores han reportado el ingreso de material contaminante, lo que representa un riesgo para la biodiversidad y la actividad productiva.
Ante este panorama, el sector pesquero permanece en alerta y a la espera de acciones que permitan reducir el impacto ambiental y garantizar la continuidad de su sustento económico.
