Coatzacoalcos, Ver., 16 de febrero de 2026.– El director del Instituto Forense de Investigaciones Latinoamericanas (IFIL) en Coatzacoalcos, José Luis Pérez Castro, advirtió sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes debido al uso sin supervisión de videojuegos en línea y dispositivos móviles, señalando que plataformas como Roblox y Free Fire se han convertido en posibles vías de captación para personas con fines delictivos.

Especialista dentro del IFIL advierte sobre diversos riesgos // Coatzacoalcos

En entrevista, el especialista afirmó que actualmente existe una “gran problemática” derivada de la falta de supervisión constante por parte de madres y padres de familia, estimando que entre el 85 y 90 por ciento no mantiene control regular sobre el uso de dispositivos electrónicos en menores.


Interacción en línea, el principal riesgo

Pérez Castro explicó que tras visitar diversas secundarias del municipio, detectaron que entre el 90 y el 100 por ciento de los estudiantes afirmó jugar Roblox. Aclaró que el uso del videojuego no es negativo en sí mismo; sin embargo, el riesgo radica en que estas plataformas permiten interacción directa entre usuarios desconocidos.

El director del IFIL alertó que personas adultas pueden hacerse pasar por menores de edad para ganar la confianza de niñas y niños, estableciendo vínculos que posteriormente derivan en manipulación, extorsión o incluso abuso.

Como ejemplo, mencionó un caso reciente ocurrido en Yucatán, donde un menor de 9 años mantenía comunicación en línea con quien creía era otro niño, cuando en realidad se trataba de un adulto mayor.


Casos internacionales y desenlaces graves

Asimismo, hizo referencia a un caso registrado en Texas, donde un adolescente fue víctima de abuso tras haber sido contactado en línea desde temprana edad, situación que terminó en un desenlace trágico.

El especialista enfatizó que el problema no se limita al contenido violento de algunos videojuegos, sino al uso de estas plataformas como herramientas de contacto por parte de presuntos pederastas o pedófilos.


Uso nocturno sin supervisión

Otro punto que preocupa al IFIL es el horario en que muchos menores utilizan sus dispositivos. De acuerdo con lo observado en talleres y pláticas escolares, el uso se intensifica entre las 21:00 y las 03:00 horas, sin que los padres tengan conocimiento de las interacciones que mantienen sus hijos en línea.

Esta falta de supervisión, dijo, incrementa la vulnerabilidad ante posibles delitos digitales.


El hogar, primer filtro de prevención

“El primer filtro de prevención del delito está en casa”, subrayó Pérez Castro, al insistir en que es fundamental establecer reglas claras sobre el uso de dispositivos electrónicos, retirar celulares y tabletas al momento de dormir y acompañar a los menores cuando jueguen en línea.

También recomendó revisar aplicaciones instaladas, listas de contactos y fomentar una comunicación abierta que permita a niñas, niños y adolescentes reportar cualquier situación incómoda o sospechosa.


Llamado a regulación y conciencia social

Finalmente, el director del IFIL consideró necesario impulsar en México una regulación más estricta respecto a la edad mínima para el uso de redes sociales, como ocurre en otros países, con el objetivo de fortalecer la protección de la niñez frente a delitos digitales.

Subrayó que la prevención no depende únicamente de las autoridades, sino de la corresponsabilidad entre instituciones, escuelas y familias.

La advertencia es clara: la tecnología no es el enemigo, pero sin supervisión adecuada puede convertirse en una puerta abierta para el delito.