La creciente ola de inseguridad que se vive en la congregación de Mundo Nuevo ha encendido las alertas entre habitantes y autoridades locales, quienes demandan acciones urgentes para frenar los delitos que se registran prácticamente a cualquier hora del día.

La agente municipal de la congregación, Karina Cobos Rodríguez, advirtió que uno de los principales reclamos de la población es la asignación de una patrulla fija, ya que los rondines esporádicos resultan insuficientes para atender emergencias de manera inmediata.

“Las patrullas pasan, pero no es lo mismo que tener una unidad permanente que pueda responder en el momento en que ocurre un hecho delictivo”, señaló.

Entre los delitos más frecuentes se encuentran los asaltos a comercios, particularmente contra negocios recién establecidos como farmacias y casas de empeño, los cuales han sido blanco constante de la delincuencia.

De acuerdo con la agente municipal, tan solo el año pasado se registraron al menos cinco asaltos a este tipo de establecimientos, algunos de ellos de manera reiterada.

Cobos Rodríguez advirtió que esta situación no solo afecta a los propietarios, sino también a los habitantes de la congregación, ya que estos negocios generan empleos y su posible cierre impactaría directamente en la economía local.

Además, la inseguridad también alcanza a los peatones y vendedores ambulantes, quienes han sido víctimas de robos sin importar edad o género, lo que refleja que los delincuentes ya no respetan horarios ni perfiles.

A la par, la agente municipal destacó la necesidad de contar con un policía vial, especialmente en el crucero hacia Nanchital, donde se presentan constantes problemas de vialidad, estacionamientos indebidos y falta de respeto a las indicaciones durante eventos o desfiles, pese a tratarse de una congregación pequeña.

Finalmente, Karina Cobos Rodríguez reiteró que, aunque existen otras demandas como obras inconclusas y el arreglo de pozos de agua, la seguridad es actualmente el tema más urgente para Mundo Nuevo, por lo que confían en que las autoridades municipales atiendan el llamado antes de que la situación se agrave.