Coatzacoalcos, Ver., 22 de septiembre de 2026.- Más de un mes sin energía eléctrica mantiene a la Casa del Migrante “Santa Faustina Kowalska”, ubicada en la colonia Las Escolleras de Villa Allende, donde alrededor de 40 personas en movilidad enfrentan dificultades por el calor, los mosquitos y la falta de agua suficiente.

El problema comenzó el pasado 19 de agosto, cuando el albergue y varias viviendas de la zona se quedaron sin suministro eléctrico. De acuerdo con los responsables del refugio, los usuarios se encuentran al corriente con sus pagos, pero hasta ahora la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha restablecido el servicio.

La administración de la Casa del Migrante reportó la situación ante la empresa mediante el folio J1106328850. Sin embargo, aseguran que después de varias semanas continúan sin una solución.

Sin electricidad, también enfrentan problemas con el agua

Guillermo Ramírez Garduza, presidente de la Casa del Migrante, explicó que inicialmente personal de la CFE señaló que era necesario cambiar la mufa y parte del cableado interno.

Ante esta situación, los responsables del albergue contrataron a un electricista para revisar las instalaciones. El especialista habría determinado que el problema no se encontraba dentro del inmueble y señaló que incluso el medidor presentaba una falla.

“Nos dijeron que debíamos cambiar la mufa y el cableado interno. Llamamos a un electricista y constató que por dentro todo está bien”, explicó Ramírez Garduza.

El responsable del refugio agregó que el corte tampoco afecta únicamente a la Casa del Migrante, ya que varias viviendas de la colonia permanecen sin electricidad desde que ocurrió la falla.

Migrantes trasladan agua en cubetas

La falta de energía eléctrica también afectó el suministro de agua, debido a que la bomba utilizada para extraer el líquido del pozo dejó de funcionar.

Ante esta situación, las personas que permanecen en el albergue deben transportar agua manualmente en cubetas para utilizar los baños y realizar sus actividades de higiene.

Actualmente, el refugio alberga a aproximadamente 40 personas, entre ellas ocho mujeres y 32 hombres. La mayoría son familias que utilizan el espacio como punto de descanso antes de continuar su recorrido hacia otros lugares del país.

Las altas temperaturas también han complicado las condiciones dentro del inmueble, pues al no contar con electricidad tampoco pueden utilizar ventiladores. Para personas que llegan después de recorrer cientos de kilómetros, el descanso se vuelve todavía más difícil.

Preparan alimentos con leña y aumentan los mosquitos

La preparación de alimentos también se ha visto afectada. Ante la imposibilidad de utilizar equipos eléctricos, comidas básicas como arroz y frijoles son preparadas con leña, gracias a donaciones y al apoyo de integrantes de la comunidad católica.

A las dificultades se suma la presencia de mosquitos. Ramírez Garduza confirmó que recientemente se registró un caso de dengue clásico entre una persona migrante de origen hondureño.

El responsable del albergue señaló que las condiciones de humedad, la falta de ventilación y las dificultades para disponer de agua han favorecido la presencia de mosquitos, por lo que existe preocupación de que puedan registrarse más casos.

Piden apoyo para fumigar la colonia

Ante esta situación, la Casa del Migrante hizo un llamado a la Secretaría de Salud para realizar una jornada de fumigación en la colonia Las Escolleras y reforzar las acciones preventivas contra los mosquitos.

Mientras esperan una solución, el albergue continúa operando con recursos limitados y con el apoyo de ciudadanos y grupos católicos que han contribuido con alimentos y otros insumos.

La principal petición de los responsables del refugio es que la CFE atienda el reporte y restablezca el suministro eléctrico, tanto en la Casa del Migrante como en las viviendas que también resultaron afectadas en este sector de Villa Allende.

Con información de Osvaldo Antonio Sotelo


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