Integrantes del colectivo “Familias en Búsqueda Hasta Encontrarlos” emprendieron una jornada de difusión en diversos puntos de Coatzacoalcos para tratar de obtener información sobre siete personas desaparecidas, entre ellas dos mujeres.

La estrategia, que busca apelar a la conciencia ciudadana, consiste en la colocación de boletines y fichas informativas en espacios de alta afluencia, como parques y avenidas transitadas, con la esperanza de que algún ciudadano pueda aportar datos relevantes de manera anónima.

Blanca Luis Solano, una de las participantes, busca a su sobrino desde hace varios años.

Ella compartió que, como parte de la campaña, también se han emitido boletines de recompensa por hasta 350 mil pesos, con el objetivo de facilitar la localización de los desaparecidos.

“Se trata de sensibilizar a la población, de hacer visibles los rostros que nos faltan. Queremos que alguien los reconozca y nos brinde cualquier información que nos acerque a ellos”, expresó la señora Blanca.

El grupo, conformado por alrededor de 20 personas —en su mayoría madres—, ha recorrido diversos lugares, desde predios abandonados hasta centros penitenciarios, en su incansable búsqueda.

Mireya, otra madre integrante del colectivo, busca a su hijo Javier Rangel, desaparecido en 2015 durante el operativo Blindaje Coatzacoalcos. Señala que los boletines de recompensa, emitidos por la Fiscalía General del Estado, han sido útiles en otros casos, lo que les da esperanza.

“Solo queremos encontrar a nuestros hijos. No buscamos culpables, buscamos respuestas”, aseguró con firmeza.

Sandra Ivette Ramírez Ruiz, de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, acompañó a las familias durante la actividad y subrayó que este tipo de campañas pueden generar datos clave gracias a la participación ciudadana.

La lucha de estas familias continúa, impulsada por el amor y la esperanza de reencontrarse algún día con sus seres queridos.