El presunto desfogue de lixiviados provenientes del basurero municipal de Villa Allende ha desatado una crisis ambiental en la laguna de Rabón Grande, donde se reporta la muerte masiva de peces y fauna silvestre.

Pescadores y ganaderos de la zona exigen una investigación penal por daño ecológico y omisión de autoridades.

De acuerdo con José Montalvo Burgos, ganadero y promotor de la siembra de alevines, se han registrado tres descargas contaminantes en menos de diez días, afectando directamente a más de 45 pescadores de los municipios de Nanchital, Minatitlán, Cosoleacaque e Ixhuatlán del Sureste.

El primer derrame ocurrió el 5 de octubre, tras intensas lluvias que habrían facilitado el flujo de lixiviados desde un tubo de 20 pulgadas conectado al tiradero municipal. El más reciente y grave incidente se registró la noche del 13 de octubre, provocando una nueva mortandad masiva de peces.

“Se mataron miles de peces. La fauna, ya para que se haya muerto un lagarto que traíamos ahí, imagínense qué tan fuerte es la contaminación. Patos, garzas rosadas, hasta zopilotes muertos hemos encontrado”, denunció Montalvo.

Funcionarios de la Procuraduría de Medio Ambiente y del Ayuntamiento local acudieron al sitio tras el primer derrame y prometieron sellar el tubo, pero la medida no se ejecutó, permitiendo nuevos vertidos tóxicos.

Cada año, los pescadores siembran hasta 15 mil alevines en la laguna, además de invertir en alimento. Aunque las pérdidas económicas son significativas, los afectados señalan que el daño ecológico es aún más grave.

“En realidad no es tanto lo económico, que sí es importante, sino el daño a la laguna que por años hemos mantenido limpia”, agregó el ganadero.

Ante la falta de respuesta oficial, los pescadores y ganaderos han convocado una reunión urgente para definir acciones legales, sin descartar algun tipo de protesta, para ejercer presión y que actuen lo más pronto posible las autoridades.