Guadalajara, Jal., 8 de octubre de 2026.- La crisis por la mala calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara entró en una nueva etapa luego de que el Gobierno de Jalisco decidió cerrar las compuertas de la presa Las Pintas, una de las fuentes involucradas en el suministro, ante los reportes de agua turbia, sedimentos y malos olores en distintos sectores.
El gobernador Pablo Lemus informó que especialistas recomendaron dejar de utilizar el agua de Las Pintas y reducir el suministro proveniente del sistema antiguo de Chapala para mejorar la calidad del líquido que llega a los hogares.
La decisión tendrá un impacto directo en el abasto. El Gobierno estatal anunció que habrá tandeos y reducción de presión durante al menos seis meses, mientras se trabaja en soluciones de mayor alcance para sustituir parte de la infraestructura que actualmente abastece a la ciudad.
Cierran Las Pintas para mejorar la calidad del agua
Las compuertas de la presa Las Pintas fueron cerradas y las autoridades estiman que los primeros cambios en la calidad podrían comenzar a observarse en alrededor de 72 horas. Sin embargo, el gobernador explicó que la mejoría no será inmediata en todos los hogares debido a que todavía existe agua de mala calidad dentro de tanques y redes de distribución.
Este jueves, Lemus señaló que también se realizarán trabajos de limpieza de tanques y desfogue de las redes para retirar paulatinamente el agua que permanece en el sistema. De acuerdo con información difundida por el mandatario, en algunas instalaciones ya se habría comenzado a observar una mejora en las características del líquido.
La crisis nacional se ha intensificado durante los últimos meses. Vecinos de distintas colonias han denunciado agua con coloración oscura, sedimentos y olores desagradables. Algunos habitantes también han reportado irritaciones en la piel y otros malestares, aunque estos testimonios no permiten establecer por sí mismos una relación médica directa con el agua.

Cerca de un millón de personas podrían enfrentar afectaciones
La reducción del suministro representará un desafío para la Zona Metropolitana de Guadalajara. Un análisis citado por El País estima que se dejarían de recibir alrededor de 2.3 metros cúbicos por segundo, equivalente a aproximadamente 19 por ciento del abastecimiento, con un impacto potencial cercano a 944 mil personas.
Para enfrentar esta situación, el SIAPA dará a conocer el próximo lunes 12 de octubre el esquema de tandeos, con las colonias y horarios en los que se reducirá la presión o se suspenderá temporalmente el servicio.
Lemus aseguró que la intención es evitar cortes prolongados como los registrados en otros periodos. Según explicó, las afectaciones en cada zona podrían durar dos o tres días como máximo, dentro de un esquema rotativo.
El problema también alcanzó a pacientes de hemodiálisis
La situación adquirió una dimensión sanitaria luego de que pacientes de hemodiálisis de la Clínica 110 del IMSS se manifestaran por la suspensión de algunas sesiones. Los pacientes señalaron que el agua utilizada en los procedimientos no cumplía con los estándares necesarios y presentaron una queja colectiva.
El IMSS informó previamente que detectó un olor inusual en el agua de una unidad de hemodiálisis y decidió suspender las sesiones como medida de seguridad. Para evitar riesgos, 36 pacientes fueron atendidos en una unidad privada, mientras que otros pudieron retomar sus tratamientos posteriormente, de acuerdo con su condición clínica.
El tema ya llegó también al Congreso de Jalisco, donde este jueves se programó una rueda de prensa sobre la situación de hospitales, clínicas y unidades médicas ante la mala calidad del agua.
Gobierno prepara una solución de largo plazo
El Gobierno de Jalisco ha señalado que el problema no se resolverá únicamente con los cortes temporales. Una de las alternativas planteadas es la construcción de un nuevo acueducto que sustituya al sistema antiguo de Chapala, infraestructura que tiene décadas de operación.
De acuerdo con las autoridades, la construcción de esta nueva infraestructura podría tomar al menos dos años y requiere previamente la autorización correspondiente del Congreso local. Mientras tanto, el suministro deberá administrarse con los recursos disponibles.
El gobierno estatal también ha señalado la necesidad de atender las condiciones de la infraestructura y las descargas que afectan la calidad del agua antes de que llegue a las plantas potabilizadoras. Especialistas y organizaciones vecinales, por su parte, han cuestionado que durante meses no se hayan solucionado de fondo las fuentes de contaminación denunciadas.
La emergencia mantiene bajo presión a las autoridades de Jalisco, mientras miles de familias esperan conocer cómo les afectará el nuevo esquema de distribución y cuándo podrán volver a recibir agua con condiciones normales de calidad.
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