La Cruz Roja en el sur de Veracruz atraviesa una situación crítica debido a la falta de recursos económicos, según informó Eneida Sánchez Soto, subdelegada de la institución en la región.

La funcionaria destacó que la pandemia agravó la crisis financiera que afecta no solo a Veracruz, sino a las delegaciones de todo el país.

Sánchez Soto explicó que muchas personas desconocen que la Cruz Roja no recibe apoyo presupuestal de los gobiernos federal, estatal o municipal, por lo que su operación depende de donaciones y actividades de recaudación.

“A veces duele decirlo, pero la Cruz Roja vive de la caridad, cuando no debería ser así. Debería ser una donación voluntaria y constante por parte de la sociedad y de las autoridades”, afirmó.

Asimismo, detalló que la institución cobra cuotas de recuperación por ciertos servicios médicos para solventar los insumos necesarios, como suturas, algodón, medicamentos y otros materiales.

Sin embargo, enfatizó que las salidas de emergencia no tienen costo cuando se trata de urgencias reales y no de traslados programados.

En cuanto a la disminución de donaciones, Sánchez Soto mencionó que a partir de 2018 se implementaron nuevas políticas que restringieron el acceso de voluntarios a complejos industriales como los de Pemex, lo que redujo significativamente la recaudación obtenida a través de boteos en estas instalaciones.

Pese a las dificultades, la subdelegada reconoció el esfuerzo de los consejos administrativos de la Cruz Roja, quienes han luchado por mantener en funcionamiento las delegaciones a pesar de las adversidades.

Por último, hizo un llamado a la población y a las autoridades para apoyar a la institución y garantizar su operatividad en beneficio de quienes más lo necesitan.