Coatzacoalcos, Ver., 23 de marzo de 2026.– Mujeres trabajadoras de confianza de los complejos petroquímicos Cangrejera, Morelos y Cosoleacaque denunciaron un presunto entorno de hostigamiento, violencia, discriminación y explotación laboral que, aseguran, ha provocado graves afectaciones a la salud física y emocional del personal, incluyendo casos de parálisis facial, ansiedad y depresión.

Denuncian explotación y violencia laboral contra mujeres en complejos petroquímicos del sur

Acusan jornadas de violencia y condiciones de “esclavitud moderna”

A través de un oficio dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y al director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, las y los trabajadores señalaron directamente a mandos directivos por mantener un esquema laboral que calificaron como de “esclavitud moderna”.

De acuerdo con la denuncia, el personal es obligado a laborar bajo un sistema de 24 horas, los siete días de la semana, sin respetar días de descanso, jornadas legales ni fechas festivas, lo que ha generado desgaste físico, emocional y afectaciones severas en la salud.

Las y los inconformes reportaron además agresiones verbales constantes, presiones laborales y exposición a situaciones de riesgo, especialmente por la obligación de trabajar en horarios nocturnos y días inhábiles.


Reportan daños a la salud física y emocional

Entre las principales consecuencias denunciadas se encuentran casos documentados de parálisis facial derivada del estrés agudo, así como cuadros de ansiedad, depresión y afectaciones psicológicas.

También advirtieron que estas condiciones han colocado a trabajadores en escenarios de inseguridad, particularmente en el Complejo Morelos, donde algunos empleados habrían sido expuestos a situaciones de violencia e incluso secuestro por cumplir jornadas fuera de horario.

Las denuncias subrayan que las afectaciones no distinguen género, aunque en el caso de las mujeres se suma un componente de discriminación y presión que vulnera también su vida familiar y su derecho a ejercer la maternidad y el cuidado.


Fundación Punto Rosa brinda acompañamiento a víctimas

Ante este panorama, la Fundación Punto Rosa anunció que ya interviene en el caso para brindar respaldo legal y psicológico a las trabajadoras afectadas.

La presidenta fundadora de la organización, Viridiana Medina Valdez, informó que actualmente acompañan a por lo menos dos agremiadas que presentan estrés, ansiedad, daños psicológicos y parálisis facial, presuntamente derivados del acoso sistemático en sus centros de trabajo.

La activista sostuvo que no se pueden normalizar jornadas excesivas, amenazas, discriminación ni prácticas laborales que atenten contra la dignidad humana.

Asimismo, la fundación reiteró que el trabajo digno es un derecho y no un privilegio, por lo que exigió atención inmediata a las denuncias y el cese de cualquier conducta que vulnere la integridad física y emocional del personal.


Señalan acoso a mujeres y violaciones a la normatividad laboral

En el documento enviado a la Federación, las y los trabajadores remarcaron que, bajo amenazas de remoción o reducción de nivel salarial, se impide a varias mujeres atender responsabilidades familiares o acompañar a hijos con condiciones especiales a terapias médicas.

Además, denunciaron presuntas violaciones a los artículos 26 y 27 del reglamento laboral en materia de tiempo extra ocasional, al excederse ampliamente las seis horas permitidas.

También acusaron actos de nepotismo y proselitismo político, al señalar que uno de los mandos denunciados presuntamente ocupa el cargo por influencias familiares y destina tiempo laboral a actividades ajenas a sus funciones.

En el caso específico de las mujeres, se denunció que son obligadas a firmar documentos fuera de sus atribuciones bajo amenaza de despido, lo que, afirmaron, contraviene la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.


Exigen destitución de directivos e intervención federal

Las acusaciones apuntan directamente contra el ingeniero Javier Guerrero García, gerente de Seguridad de Procesos Petroquímicos, y su colaborador, Óscar Sánchez Alonso, a quienes responsabilizan de las presuntas irregularidades y abusos denunciados.

Tanto el personal inconforme como la Fundación Punto Rosa exigieron una investigación a fondo, la destitución de los directivos señalados y la intervención inmediata de la línea de ética de Pemex para frenar los abusos en el sector petroquímico.

Además, solicitaron la aplicación inmediata de la NOM-035, con el propósito de prevenir y atender riesgos psicosociales dentro de los centros laborales.

Con este llamado, las trabajadoras y trabajadores buscan que el Gobierno Federal atienda de manera urgente un problema que, aseguran, ha escalado al punto de comprometer la salud, la seguridad y los derechos humanos del personal en los complejos del sur de Veracruz.