Coatzacoalcos, Ver., 19 de julio de 2026.- Las aulas universitarias suelen asociarse con jóvenes que comienzan a construir su futuro. Sin embargo, en el Instituto Forense de Investigaciones Latinoamericanas (IFIL) de Coatzacoalcos, Don Nicandro Pérez Delgado demostró que el aprendizaje no tiene límite de edad.
A sus 79 años, recibió el título de Licenciado en Criminalística. Con este logro, se convirtió en el egresado de mayor edad en la historia de la institución.
Una trayectoria de más de cuatro décadas en la procuración de justicia
Originario de Cosamaloapan, en la región de la Cuenca del Papaloapan, Don Nicandro no ingresó a la universidad para descubrir una vocación. Su objetivo fue fortalecer los conocimientos que adquirió durante toda una vida de servicio.
Las aulas representaron la oportunidad de complementar más de 40 años de experiencia práctica con la teoría y las herramientas actuales de la Criminalística.
Su historia refleja el compromiso con la preparación constante y el deseo de seguir aprendiendo, incluso después de una larga carrera profesional.

Actualizó su experiencia con nuevos conocimientos
La trayectoria de Don Nicandro estuvo respaldada por una amplia experiencia en el sistema de justicia mexicano.
Durante 12 años se desempeñó como secretario del Ministerio Público. Posteriormente, trabajó 32 años en el área de Servicios Periciales, donde participó en investigaciones criminales.
Con más de cuatro décadas de servicio, decidió regresar a las aulas. Lo hizo por el interés de ampliar sus conocimientos y mantenerse actualizado en su profesión.
Un ejemplo de perseverancia para las nuevas generaciones
La graduación de Don Nicandro conmovió a la comunidad académica del IFIL. Directivos de la institución reconocieron su disciplina, dedicación y constancia.
Además, destacaron que su historia representa un ejemplo de superación para las nuevas generaciones que compartieron las aulas con él.
Su experiencia demuestra que la edad no es un obstáculo para alcanzar nuevas metas cuando existe la voluntad de aprender.
Una lección que inspira a seguir aprendiendo
La historia de Nicandro Pérez Delgado deja un mensaje claro: el aprendizaje no termina con los años.
En una sociedad donde muchas personas consideran que los sueños tienen fecha de caducidad, Don Nicandro demostró lo contrario. Su ejemplo confirma que la pasión por aprender puede mantenerse viva durante toda la vida y que la experiencia nunca deja de crecer.



Con información de Osvaldo Antonio Sotelo
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