Una torre de alta tensión ubicada en el rancho Ulises y Aleydis, perteneciente al ejido Tlacuilolapan, en Villa Cuichapa, representa un inminente riesgo para la población y el suministro eléctrico de la región, luego de que fuera vandalizada y quedara sostenida únicamente por un soporte lateral.
De acuerdo con los afectados, la estructura forma parte del tendido que abastece de energía al municipio de Las Choapas desde la subestación Coatza II, en Popotla. Sin embargo, tras el robo de material metálico, la base quedó debilitada, incrementando el peligro de un posible colapso.
El propietario del predio, Osmel López, explicó que la torre se encuentra en condiciones críticas, ya que se mueve durante las lluvias y los fuertes vientos. Además, advirtió que las líneas de alta tensión cruzan justo sobre la gasolinera de Villa Cuichapa, lo que podría derivar en una trag3dia si la estructura llegara a caer.
“La CFE nos dice que no tienen presupuesto para atender el problema ni para reparar los daños ocasionados en los terrenos. Pero si esta torre colapsa, las consecuencias podrían ser fatales”, declaró Osmel López.

La problemática no se limita a una sola estructura. Ejidatarios de Moloacán y Las Choapas denunciaron que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha incumplido compromisos adquiridos desde hace más de una década, entre ellos, el pago por labores de mantenimiento y limpieza en las áreas donde se ubican las torres de alta tensión.
El comisariado ejidal de Tlacuilolapan, Luis Manuel, afirmó que la empresa ha ignorado los oficios y solicitudes de atención. Incluso señaló que el ingeniero César Marcial, representante de la paraestatal en la zona, ha mostrado una actitud negativa ante las peticiones de los campesinos.
Casos similares se reportan en otros ejidos. En el predio Los Monos, del municipio de Las Choapas, una torre colapsó el pasado 1 de octubre, ocasionando la mu3rt3 de ganado y afectaciones materiales. Su propietario, Israel Gómez, acusó que la CFE no ha respondido por las pérdidas.
Por su parte, Fernando Mendoza, del rancho El Milagro (kilómetro 39), señaló que las bases de una torre en su propiedad se encuentran completamente deterioradas, mientras que Manuel Lara Jácome, del predio La Esperanza, advirtió sobre un cable caído que podría energizarse y causar una desgracia.
Ante la falta de respuesta, los ejidatarios han determinado negar el acceso al personal de CFE a sus terrenos hasta que se cumplan los acuerdos y se garantice la seguridad en las instalaciones.
Los afectados hicieron un llamado a la gobernadora del estado, para que intervengan de manera inmediata y se atienda la situación que de no resolverse podría tener consecuencias graves para los habitantes de la región sur de Veracruz.