Coatzacoalcos, Ver., 10 de agosto de 2026.- Después de más de 15 días atrapado en las profundidades de un cenote de Uxpanapa, Erasto Crisanto Valdés logró sobrevivir sin alimentos y refugiado en una pequeña caverna donde encontró agua para mantenerse con vida.
El pescador de 31 años fue localizado y rescatado con vida el pasado viernes 7 de agosto, luego de una intensa búsqueda en la que participaron familiares, pobladores, cuerpos de emergencia y buzos especializados.
Ahora, mientras se recupera en un hospital de la región, Erasto comienza a contar cómo enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida.
Un robalo lo llevó a las profundidades
El pasado 23 de julio, Erasto acudió al cenote acompañado de su padre. Como en otras ocasiones, ingresó al agua para nadar y pescar con arpón.
Durante una de sus inmersiones encontró un robalo y decidió seguirlo hacia una zona más profunda.
Sin embargo, cuando intentó regresar ya no pudo encontrar la salida.
“Fui tras él, pero al momento de regresarme ya no encontré la salida; seguí nadando para salir, pero no hubo más salida”, relató.
En medio de la oscuridad terminó encontrando una especie de caverna seca dentro del sistema de cuevas. Ese espacio se convirtió en su refugio durante los siguientes días.

Sobrevivió con agua y mucha fe
Erasto explicó que dentro de la caverna no tenía alimentos. Su única fuente de hidratación fueron pequeñas filtraciones y manantiales que encontraba entre las piedras.
“Ahí no se ve nada; solo se escucha el agua”, recordó.
El hambre y el cansancio comenzaron a debilitarlo. Aun así, aseguró que nunca perdió la esperanza de volver con su familia.
La oración también fue fundamental para mantenerlo tranquilo mientras permanecía atrapado.
“Yo nunca perdí la fe y no me daba por vencido”, expresó.
Incluso llegó a pensar que podía morir en el lugar. En esos momentos pedía que, si no lograba salir con vida, su familia pudiera encontrar su cuerpo.
“Me encomendé mucho a Dios”, recordó.
La falta de luz también hizo que perdiera por completo la noción del tiempo.
“Yo sentí que esos 15 días fueron como tres días”, relató.
La búsqueda no se detuvo
Mientras Erasto permanecía en las profundidades, familiares y habitantes de la zona organizaron brigadas para intentar localizarlo.
Posteriormente se sumaron cuerpos de emergencia, buzos especializados y elementos de la Secretaría de Marina.
Durante las primeras exploraciones fue localizado el arpón que pertenecía al pescador. El hallazgo se convirtió en una de las principales pistas para continuar con la búsqueda.
Las condiciones del cenote, sin embargo, complicaron las labores de rescate.
Ante la falta de resultados, se incorporaron nuevos especialistas, entre ellos buzos mexicanos y extranjeros, quienes retomaron la exploración con información, coordenadas y mapeos obtenidos durante los trabajos anteriores.
La búsqueda finalmente tuvo éxito el viernes 7 de agosto.

“Ya lo encontré, ahí está”
Uno de los buzos logró llegar hasta el sitio donde se encontraba Erasto.
Carlos Jiménez, uno de los participantes en las labores de rescate, relató el momento en que recibieron la noticia.
“Entró el buzo a las once con trece minutos y solo duró media hora abajo. Regresó contento y dijo: ‘Ya lo encontré, ahí está’”, relató.
Erasto fue encontrado sentado entre las piedras, debilitado y con hambre, pero consciente.
Los rescatistas regresaron con sueros para ayudarlo a hidratarse y posteriormente comenzaron las maniobras para sacarlo de las profundidades.
Volver a ver la luz y encontrar a su madre
Después de más de 15 días en completa oscuridad, Erasto finalmente volvió a la superficie.
El contacto con la luz del día fue difícil para sus ojos, acostumbrados durante semanas a la oscuridad de la caverna.
“Lo primero que vi fue la luz. No podía con el reflejo del agua y el sol me cegaba, no podía mirar muy bien porque me lastimaba mucho, pero es algo muy maravilloso”, contó.
Entre las personas que lo esperaban se encontraba su madre.
“Al ver a mi mamá presente, ella siempre ha estado conmigo, en todo momento, y al verla en primera fila sentí algo bonito. Regresó la esperanza”, expresó.
Erasto continúa recuperándose
Tras el rescate, Erasto fue trasladado al Hospital Regional de Uxpanapa para recibir atención médica.
El pescador presenta un cuadro severo de deshidratación y una considerable pérdida de peso debido a los días que permaneció sin alimentos.
A pesar del desgaste físico, Erasto ya tiene fuerzas para contar lo ocurrido y espera recuperarse para regresar a casa con su familia.
También agradeció a las personas que participaron en las labores de búsqueda, a quienes apoyaron a sus familiares y a todos los habitantes que mantuvieron la esperanza de encontrarlo con vida.
Con información de Osvaldo Antonio Sotelo
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