Con la voz quebrada por el dolor y el cuerpo debilitado por un cáncer terminal, Rosa Isela Bartolo Román alzó nuevamente la voz para exigir justicia por el asesinato de su hijo, Abel García Bartolo, ocurrido hace un año presuntamente a manos de un elemento de la Policia Estatal en el municipio de Las Choapas.
Acompañada por su esposo, Gabriel García del Valle, la mujer relató que su mayor anhelo antes de partir de este mundo es ver que el caso de su hijo no quede en la impunidad.
“No quiero morirme sin que se haga justicia. A mi hijo me lo mataron, no fue un accidente”, expresó la afligida madre.
Abel García Bartolo, de 26 años de edad, perdió la vida durante una intervención policial tras una reunión familiar que derivó en una riña entre primos, en la calle Robles, del fraccionamiento Los Pinos.
Según el testimonio de sus padres, el joven fue golpeado por un policía y posteriormente recibió un disparo en el pecho.

La versión oficial apunta a un “accidente”, argumento que la familia rechaza de manera categórica.
“Si hubiera sido un accidente, no lo hubieran matado. Mi hijo cayó sobre mis pies y ahí quedó muerto”, narró Rosa Isela, recordando uno de los momentos más dolorosos de su vida.
A casi un año de los hechos, la familia denuncia una serie de irregularidades y dilaciones en el proceso legal, como audiencias suspendidas, un juez que no se presentó y, señalan, la falta de voluntad del fiscal de Las Choapas, a quien acusan de poner constantes trabas y no integrar debidamente el caso.
El policia Juan Carlos “N”, señalado del presunto delito de homicidio doloso actualmente no se encuentra en prisión, y enfrenta este proceso bajo arraigo domiciliario.
El padre de la víctima se sumó a la exigencia, señalando que además del dolor, enfrentan una situación económica y familiar bastante critica.
Rosa Isela, además del cáncer terminal, padece epilepsia, los médicos le han dado apenas tres meses de vida, sin posibilidad de tratamiento curativo.
“Lo único que ella quiere es justicia para su hijo. Que procesen al responsable y que no nos sigan dando vueltas”, expresó el padre de Abel.
La familia hizo un llamado urgente a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, así como a la presidenta Claudia Sheinbaum, para que intervengan y se garantice que el caso avance conforme a la ley.
“Que se toquen el corazón. Ya hemos dado muchas vueltas y nadie nos escucha”, imploró.
Al mismo tiempo piden sensibilidad y humanidad ante una madre que lucha contra el tiempo y la enfermedad.