Coatzacoalcos, Ver., 20 de marzo de 2026.– La comunidad médica y derechohabiente de Coatzacoalcos se encuentra de luto tras confirmarse este viernes el fallecimiento de la doctora Rosita Ruiz, reconocida por su trayectoria, vocación de servicio y años de labor en el hospital de Petróleos Mexicanos (Pemex) en esta ciudad.


Deja huella por su profesionalismo y trato humano

Durante varios años, la doctora Ruiz formó parte del personal médico del hospital de Pemex en Coatzacoalcos, donde destacó por su compromiso con la atención de los pacientes, su profesionalismo y la calidez con la que ejercía su labor.

Compañeros de trabajo, amistades y excolaboradores la recuerdan como una profesionista entregada, siempre dispuesta a atender con responsabilidad y empatía, cualidades que le valieron el respeto del gremio médico y el cariño de muchas familias que recibieron su atención.


Su jubilación fue uno de los momentos más emotivos de su trayectoria

Entre los recuerdos más significativos de su paso por el hospital destaca el día de su jubilación, cuando colegas y amigos le brindaron una emotiva despedida, acompañada de mariachis y múltiples muestras de afecto, en reconocimiento a sus años de servicio.

Tras darse a conocer la noticia de su fallecimiento, esas imágenes volvieron a circular entre quienes la conocieron, generando mensajes de condolencia y reconocimiento por la huella humana y profesional que dejó en el sector salud de la región.


Reconocen legado en medio de los retos del sistema hospitalario

La trayectoria de la doctora Rosita Ruiz también cobra relevancia en el contexto de los desafíos que ha enfrentado el Hospital General de Pemex en Coatzacoalcos en los últimos años, entre ellos inconformidades de derechohabientes por tiempos de espera e incidentes de infraestructura que han complicado la operación médica.

En ese escenario, su labor fue vista como ejemplo de entrega y vocación, al mantener la atención humana como prioridad pese a las adversidades del entorno hospitalario.

Familiares, amistades y excompañeros lamentaron profundamente su partida y coincidieron en que deja un legado imborrable en la comunidad médica y entre quienes la conocieron dentro y fuera del hospital.