Con la voz entrecortada, pero firme en su exigencia de justicia, Lizzete Ruiz Granados, madre de la joven enfermera Noriko Dallana, acudió nuevamente a los juzgados donde se espera el arranque de la audiencia inicial contra Luis Alfredo N., señalado como presunto autor material del feminicidio de su hija.
Después de varios meses de suspensiones y retrasos en el proceso, finalmente se abrió la primera etapa del juicio.

“Esperamos que hoy sí se lleve a cabo, que no haya estrategias dilatorias de los abogados, que sea un juicio libre de corrupción y que se haga justicia para mi hija”, expresó la afligida madre.
Recordó que este proceso se divide en cuatro etapas, programadas para los días 11, 19 y 22 de septiembre, siendo esta última fecha en la que se espera escuchar los alegatos finales.
Con la esperanza de que se emita una sentencia ejemplar, pidió a los jueces que la pena para el acusado sea de 70 años de prisión.
“Yo sigo pidiendo justicia, una sentencia justa. No quiero que quede impune el dolor que causó la pérdida de mi hija. Hoy, más que nunca, espero que se respete la memoria de Noriko”, expresó con lágrimas en los ojos.
Mientras tanto, el proceso contra otro de los señalados, Gregorio “N”, continúa detenido debido a los amparos que mantiene vigentes, lo que retrasa la audiencia en su contra.
La familia de Noriko mantiene viva la exigencia, de que haya un juicio transparente y una condena que castigue con toda la fuerza de la ley a los responsables de arrebatar la vida de la joven enfermera, cuyo recuerdo sigue siendo la fuerza de lucha de su madre.