Trabajadores jubilados de Petróleos Mexicanos (PEMEX) denunciaron públicamente el deterioro y las graves carencias que enfrenta la Clínica de Coatzacoalcos, situación que aseguran pone en riesgo la salud y la vida de cientos de derechohabientes.

De acuerdo con los afectados, desde hace varios meses el hospital opera sin el abasto suficiente de medicamentos, carece de ambulancias para el traslado oportuno de pacientes y presenta un déficit de médicos especialistas, además de fallas constantes en equipos médicos por falta de mantenimiento.

Los jubilados señalaron que, pese a que estos servicios están contemplados dentro del contrato colectivo de trabajo vigente, no se cuenta con atención adecuada en áreas clave como neurología, psicología, psiquiatría, urología, cardiología y ginecología, lo que ha provocado retrasos en diagnósticos, consultas y tratamientos especializados.

Indicaron que esta problemática no es nueva, pero se ha agravado con el paso del tiempo sin que exista una respuesta efectiva por parte de las autoridades correspondientes.

Como ejemplo, recordaron el caso reciente del doctor Abraham Martínez Velázquez, quien laboraba en esta clínica y tuvo que ser trasladado de emergencia a otras instituciones médicas ante la imposibilidad de recibir atención especializada en el propio hospital, evidenciando las limitaciones operativas del nosocomio.

Ante este panorama, los jubilados de PEMEX hicieron un llamado urgente a las autoridades de la empresa y del sector salud para que se atienda de manera inmediata la situación de la Clínica de Coatzacoalcos, se restablezcan los servicios médicos y se garantice una atención digna, oportuna y de calidad tanto para los trabajadores retirados como para sus familias.