Coatzacoalcos, Ver., 6 de octubre de 2026.- Las lluvias y el descenso en las temperaturas están afectando a los vendedores de cocos y raspados que trabajan en el malecón de Coatzacoalcos, quienes reportan una caída de más del 50 por ciento en sus ventas.
Para algunos comerciantes, el cambio en las condiciones del clima ha significado reducir sus jornadas laborales e incluso dejar de instalarse entre semana, debido a la poca afluencia de personas que recorren el paseo costero durante los días lluviosos.
Vendedores pasan de ofrecer 40 cocos a solo ocho
Hernán López García, quien lleva cerca de 20 años dedicado a la venta de cocos, explicó que durante la temporada de calor puede comercializar entre 30 y 40 cocos en un solo día.
Sin embargo, actualmente apenas consigue vender alrededor de ocho piezas, debido a que las lluvias y las temperaturas más frescas reducen la cantidad de personas que acuden al malecón.
“En tiempo de calor el coco y el raspado jalan, pero ahorita con la lluvia hay muy poca gente”, comentó el comerciante.
La situación también afecta a quienes venden raspados, pues estos productos tienen mayor demanda durante los días de altas temperaturas.
Competencia aumenta durante los fines de semana
En la zona del hemiciclo existen alrededor de 15 vendedores de cocos, quienes además de enfrentar la disminución de clientes por el clima, también tienen que competir por la venta durante los fines de semana.
De acuerdo con López García, los viernes, sábados y domingos el malecón recibe a numerosos comerciantes que ofrecen distintos productos, lo que incrementa la competencia entre quienes buscan obtener ingresos durante esos días.
Ante esta situación, algunos vendedores han optado por no instalarse de lunes a jueves y concentrar su actividad en los días en que esperan una mayor afluencia de visitantes.
Productos calientes ganan terreno
El clima lluvioso también ha modificado las preferencias de quienes acuden al paseo costero. Mientras los cocos fríos y los raspados pierden demanda, otros productos resultan más atractivos para los visitantes.
Entre ellos se encuentran los esquites, elotes y marquesitas, cuya venta puede verse favorecida por las temperaturas más frescas.
Para los vendedores de cocos, el regreso de los días calurosos representa una oportunidad para recuperar el ritmo de ventas que suelen registrar durante la temporada de mayor temperatura.
Mientras continúan las lluvias, los comerciantes esperan que mejore el clima y aumente nuevamente la afluencia al malecón para reactivar sus ingresos.
Con información de Osvaldo Antonio Sotelo
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