Coatzacoalcos, Ver., 24 de febrero de 2026.– El colectivo Madres en Búsqueda Coatzacoalcos iniciará a principios de marzo nuevas diligencias en la zona sur de Veracruz con el objetivo de localizar a personas desaparecidas y dar respuesta a las familias que continúan en la incertidumbre sobre el paradero de sus seres queridos.

La presidenta del colectivo, Lenit Enríquez Orozco, informó que ya se tienen programadas búsquedas durante todo el mes, destacando que el principal interés de las madres es encontrar a sus familiares más allá de los procesos legales.

Señaló que la problemática de desapariciones continúa presente en la región, recordando el caso reciente de jóvenes privados de su libertad que posteriormente fueron localizados en una fosa clandestina en el municipio de Jáltipan.


Acciones de búsqueda por Madres en la zona sur

Las diligencias contemplan recorridos y trabajos de búsqueda en municipios como San Andrés Tuxtla, Catemaco, Ángel R. Cabada y Las Choapas, donde se han registrado casos frecuentes de desaparición.

La representante del colectivo explicó que las familias mantienen la esperanza de obtener respuestas y conocer el paradero de sus seres queridos mediante estas acciones.

Indicó que el objetivo principal de las búsquedas es encontrarlos y brindar tranquilidad a las familias que han vivido durante años con la incertidumbre.


Búsquedas con recursos propios

Lenit Enríquez Orozco explicó que gran parte del trabajo que realizan los colectivos de búsqueda se lleva a cabo sin recursos oficiales, por lo que muchas veces deben cubrir los gastos con apoyo propio.

Señaló que, aunque las instituciones cuentan con financiamiento, los colectivos funcionan de manera autónoma y enfrentan dificultades para sostener las labores de búsqueda.

Destacó que estas acciones representan un esfuerzo constante por parte de las familias, quienes continúan organizándose para seguir buscando.


Más de una década de desapariciones

Actualmente, el colectivo mantiene la búsqueda de 49 personas desaparecidas desde hace más de diez años, muchas de ellas sin pistas claras sobre su paradero.

Cada jornada de búsqueda representa no sólo un trabajo físico y logístico, sino también un esfuerzo emocional para las familias que siguen esperando respuestas.

Las integrantes del colectivo reiteraron que continuarán con las diligencias hasta obtener información que permita localizar a sus seres queridos.