Ciudad de México, 20 de marzo de 2026.– México quedó fuera del top 10 del World Happiness Report 2026 al ubicarse en el lugar 12 del ranking global, dos posiciones por debajo de la medición anterior. Aun así, el país se mantiene por encima de naciones como Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido, de acuerdo con el informe elaborado por el Wellbeing Research Centre de la Universidad de Oxford, en alianza con Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU.

México cae dos lugares en la clasificación global
Luego de haber ingresado por primera vez al grupo de las 10 naciones más felices del mundo, México descendió al puesto 12 en la edición 2026 del reporte, que analiza la percepción de bienestar en 147 países. En la parte más alta del listado volvieron a aparecer Finlandia, Islandia y Dinamarca, mientras que Costa Rica se colocó como el país latinoamericano mejor ubicado, en la cuarta posición.
Pese al retroceso, la evaluación mexicana sigue siendo superior a la de varias economías desarrolladas de habla inglesa. El informe coloca a Australia en el lugar 15, Estados Unidos en el 23, Canadá en el 25 y Reino Unido en el 29, una señal de que el bienestar reportado no siempre depende únicamente del nivel de ingreso o desarrollo económico.
¿Cómo se mide la felicidad?
El ranking se construye a partir de las respuestas de personas encuestadas por Gallup World Poll, quienes califican su vida actual en una escala del 0 al 10 mediante la llamada Escala de Cantril. La clasificación final utiliza promedios de tres años y se complementa con variables como PIB per cápita, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad para tomar decisiones, generosidad y percepción de corrupción.
Este modelo permite comparar qué factores empujan el bienestar subjetivo en cada país y por qué algunas naciones logran evaluaciones altas incluso sin figurar entre las más ricas del mundo.
El capital social, la fortaleza de México
Uno de los hallazgos centrales del informe es que México y otros países de América Latina sostienen niveles de bienestar relativamente altos gracias a la fortaleza de sus lazos familiares, comunitarios y redes de apoyo social. El reporte señala que ese “capital social” ayuda a compensar limitaciones materiales y explica por qué la satisfacción de vida en la región suele ser más alta de lo que anticiparían indicadores puramente económicos.
En ese contexto, el desempeño mexicano vuelve a mostrar que la percepción de felicidad no depende solo del ingreso, sino también de factores como la convivencia, el sentido de pertenencia y la cercanía interpersonal. Esa combinación ha permitido al país mantenerse en una posición destacada dentro del ranking internacional, aunque ya no dentro de los primeros diez lugares.
Redes sociales y bienestar juvenil, uno de los focos del informe
La edición 2026 del World Happiness Report pone especial atención en el impacto de las redes sociales sobre el bienestar de jóvenes y adolescentes. El reporte incluye análisis sobre cómo ciertas plataformas pueden afectar de forma distinta la salud emocional según el tipo de interacción que promueven, y advierte sobre los riesgos del consumo pasivo de contenido y de diseños centrados en algoritmos adictivos.
Gallup destacó además que el reporte de este año examina cómo han evolucionado los niveles de bienestar entre las personas jóvenes en distintas regiones del mundo. En la presentación del informe, el presidente ejecutivo de Gallup, Jon Clifton, subrayó que el comportamiento del bienestar juvenil merece atención especial por su impacto social de largo plazo.
Una felicidad que desafía los indicadores tradicionales
El caso mexicano vuelve a colocar sobre la mesa una idea que cada año gana más fuerza en este tipo de mediciones: una economía más grande no garantiza automáticamente una mejor evaluación de vida. Aunque México descendió dos lugares, su posición sigue mostrando una ventaja comparativa frente a países con mayor ingreso per cápita, lo que refuerza la tesis de que la cohesión social sigue siendo uno de sus principales activos de bienestar.
La salida del top 10 no borra ese desempeño. Más bien confirma que México se mantiene como uno de los países mejor evaluados del continente en percepción de felicidad, impulsado por factores sociales que continúan pesando con fuerza en la vida cotidiana de su población.