Ciudad de México, 26 de marzo de 2026.– La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ajustó al alza su pronóstico de crecimiento económico para México en 2026, ubicándolo en 1.3%, aunque el país se mantendrá por debajo del promedio global.
Ajuste moderado en la economía mexicana
De acuerdo con el más reciente reporte del organismo, la previsión para México aumentó ligeramente respecto al 1.2% estimado en diciembre de 2025.
Para 2027, la OCDE mantuvo su proyección en 1.7%, lo que refleja un crecimiento moderado en los próximos años.

México, por debajo del crecimiento mundial
El informe señala que la economía mexicana crecerá por debajo del promedio global, que se estima en:
- 2.9% para 2026
- 3% para 2027
Este comportamiento responde a un entorno internacional complejo marcado por factores económicos y geopolíticos.
Guerra y energía impactan la economía global
Entre los principales factores que afectan el crecimiento mundial destacan:
- Altos costos energéticos
- Incertidumbre derivada de la guerra en Medio Oriente
- Menor consumo en diversas economías
Además, el conflicto ha interrumpido rutas clave de transporte energético, elevando los precios del petróleo y sus derivados, como fertilizantes.
Efectos en mercados financieros y México
La OCDE advirtió que la situación ha generado volatilidad en los mercados financieros, incluyendo:
- Caídas en bolsas internacionales
- Fortalecimiento del dólar
- Depreciación del peso mexicano
- Aumento en rendimientos de bonos soberanos
México figura entre los países más impactados por estos movimientos.
Comercio exterior da cierto respiro
En contraste, el organismo destacó que el comercio mundial mantiene un ritmo estable.
Particularmente, México se beneficia de su relación comercial con Estados Unidos, ya que entre el 80% y 90% de sus exportaciones ingresan sin aranceles.
Asimismo, las exportaciones tecnológicas en Asia han mostrado un crecimiento importante, impulsando el dinamismo global.
Perspectiva para los próximos años
La OCDE prevé una ligera recuperación económica hacia 2027, condicionada a una disminución gradual en los precios de la energía y a una mayor estabilidad internacional.
Sin embargo, advirtió que los riesgos inflacionarios y la incertidumbre geopolítica seguirán siendo factores clave para la economía global.