Coatzacoalcos, Veracruz, 6 de marzo de 2026.– Un fuerte operativo de seguridad se registró en la colonia Ampliación Los Almendros, al poniente de Coatzacoalcos, donde elementos antimotines de la Policía Estatal realizaron el desalojo de decenas de viviendas, algunas construidas desde hace más de una década.
Durante la intervención, retroexcavadoras derribaron casas de material y lámina, mientras el área fue acordonada por las autoridades para restringir el acceso de vecinos y curiosos.

Operativo con presencia policial y maquinaria pesada
De acuerdo con testimonios de habitantes, el acceso al sector fue bloqueado desde la avenida Jirafas, en la colonia Las Gaviotas, donde se desplegaron elementos de seguridad para resguardar el perímetro.
Vecinos señalaron que durante el operativo al menos cinco personas fueron detenidas, entre ellas dos mujeres, aunque hasta el momento no se ha informado oficialmente el motivo de las detenciones.
Además, al sitio llegaron camionetas de mudanza para retirar las pertenencias de las familias que habitaban en el lugar.
Vecinos aseguran haber comprado los terrenos
Una de las afectadas, Danaleli Morales Arias, explicó que varias familias adquirieron terrenos en la zona hace más de 13 años, pagando entre 100 mil y 400 mil pesos a un particular que se presentó como propietario.
Según relató, algunas familias cuentan únicamente con derechos de posesión, pero con el paso de los años construyeron viviendas con sus propios recursos.
Morales Arias afirmó que este sería el tercer intento de desalojo en el área, y denunció que las autoridades actuaron sin mostrar documentación judicial durante el operativo.
“Nos están violentando el derecho de cada ciudadano y de todos los menores de edad”, señaló.



Denuncian uso excesivo de la fuerza
La afectada, quien también se identificó como abogada, indicó que durante el operativo intentó ingresar al predio donde vive su madre, pero en un inicio los elementos policiacos se lo impidieron.
También denunció que su madre fue detenida dentro del perímetro del operativo, lo que provocó momentos de tensión entre familiares y autoridades.
“Mi mamá no es ninguna delincuente. Tiene derecho de vivir en su vivienda; ella la pagó y la construyó”, expresó.
Familias temen perder su patrimonio
Otra de las vecinas relató que al menos siete familias han vivido en el lugar durante más de ocho años y ahora temen perder el patrimonio que construyeron con esfuerzo.
Los habitantes aseguran que compraron los terrenos de buena fe, creyendo que la persona que se los vendió era la propietaria legítima.
Entre la incertidumbre y el miedo, algunos colonos hicieron un llamado a organismos de derechos humanos y a la sociedad civil, al señalar que dentro del área desalojada había menores de edad que fueron obligados a abandonar sus viviendas.


