Coatzacoalcos, Veracruz; 12 de abril de 2026.— Comerciantes de mariscos en el mercado popular Morelos reportaron severas pérdidas económicas tras la caída en las ventas provocada por la desconfianza ciudadana, luego del derrame de hidrocarburos registrado desde inicios de marzo en la región.

Ventas caen hasta 80 por ciento

Locatarios señalaron que, al cierre del periodo vacacional de Semana Santa, las pérdidas superan los 10 mil pesos por comerciante, derivado de la disminución en el consumo de productos del mar.

Sugey Aguirre, comerciante originaria de la congregación de Las Barrillas, aseguró que esta situación representa una de las crisis más difíciles que ha enfrentado en más de 15 años de trabajo.

“Esto ha sido terrible; nos ha golpeado la contaminación por hidrocarburo. Las ventas bajaron hasta un 80 por ciento”, expresó.


Mercancía se pierde por falta de compradores

La falta de confianza de los consumidores ha provocado que grandes cantidades de producto no logren venderse a tiempo, generando pérdidas totales en Coatzacoalcos.

De acuerdo con los comerciantes, productos como pescado fresco y pulpa para minilla no pueden conservarse por largos periodos, lo que obliga a desecharlos si no se comercializan rápidamente.

“Compramos 200 kilos de pescado y nos quedó más de la mitad. Todo eso fue pérdida”, explicó Aguirre.


Reclaman falta de apoyos

A más de un mes del inicio de la problemática ambiental, los vendedores señalaron que no han recibido apoyos económicos, a diferencia del sector pesquero que sí ha sido beneficiado por programas federales.

Los locatarios destacaron que forman parte fundamental de la cadena de comercialización, por lo que también deberían ser considerados en las estrategias de apoyo.


Impacto directo en familias

Los comerciantes subrayaron que dependen de las ventas diarias para sostener a sus familias, por lo que la crisis ha afectado directamente su economía.

“Vivimos al día y nuestras familias dependen de esto”, lamentaron.


Persisten efectos del derrame

La situación refleja el impacto prolongado del derrame de hidrocarburos en el sur de Veracruz, no solo en el medio ambiente, sino también en la actividad económica local.

Mientras no se recupere la confianza del consumidor, los vendedores prevén que las pérdidas continúen en las próximas semanas.