Coatzacoalcos, Ver.— Ante el progresivo abandono del zapoteco, náhuatl y otras lenguas indígenas originarias en contextos urbanos, la Sociedad Istmeña-Zapoteca del sur de Veracruz impulsa acciones para que la preservación lingüística comience desde el núcleo familiar, considerado actualmente el último espacio de resistencia cultural.
Se dio a conocer que esta iniciativa busca frenar la pérdida de identidad que enfrentan comunidades indígenas migrantes asentadas en ciudades como Coatzacoalcos.
Migración y adaptación urbana
Rolando Benítez Valencia, presidente de la agrupación y originario de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, advirtió que la migración prolongada y la necesidad de adaptarse a la vida citadina han debilitado el uso cotidiano de las lenguas indígenas entre las familias que dejaron sus comunidades de origen.
Explicó que, con el paso del tiempo, el español se convirtió en el idioma dominante, relegando la lengua materna a un segundo plano o incluso al olvido.
Brecha generacional
Uno de los principales desafíos, señaló, es la falta de interés de niñas, niños y jóvenes, quienes ya no crecen escuchando ni practicando la lengua de sus padres o abuelos, lo que acelera su desaparición en el entorno urbano.
La ruptura en la transmisión generacional ha provocado que muchos jóvenes se identifiquen poco o nada con su herencia lingüística.
Temor a la discriminación
Benítez Valencia explicó que, durante años, muchas familias optaron por no enseñar su idioma de origen a sus hijos por miedo a la discriminación o a que enfrentaran dificultades en la escuela al aprender español.
Aunque esta decisión buscó protegerlos, reconoció que tuvo como consecuencia la pérdida del uso cotidiano de las lenguas indígenas.
Lengua relegada al ámbito privado
Actualmente, el uso del zapoteco ha quedado limitado a espacios íntimos, como conversaciones entre parejas o amistades provenientes de Oaxaca, mientras que su presencia en la vida pública de Coatzacoalcos prácticamente se ha extinguido.
Llamado a las familias migrantes
Si bien reconoció que existen esfuerzos institucionales para la preservación lingüística en comunidades de origen, Benítez Valencia insistió en que sin la participación activa de las familias migrantes, cualquier intento de rescate será insuficiente.
Identidad cultural en riesgo
Finalmente, subrayó que hablar la lengua indígena dentro del hogar es clave para evitar su desaparición y mantener vivas las raíces culturales en ciudades donde el desplazamiento lingüístico avanza de forma silenciosa pero constante.
Con información de Osvaldo Antonio Sotelo.