Coatzacoalcos, Ver.– Como parte de una estrategia integral para mejorar la seguridad vial, el orden urbano y la convivencia social, el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, anunció que durante su administración se prohibirá el consumo de alcohol en el malecón costero y en la vía pública.

El presidente municipal explicó que esta medida responde a la necesidad de reducir accidentes y conductas de riesgo, especialmente en una zona altamente transitada por peatones, deportistas, ciclistas y familias, que diariamente utilizan el malecón como espacio de recreación y esparcimiento.
Seguridad vial y respeto a los límites de velocidad
Rosaldo García subrayó que el malecón no debe ser visto como una pista de carreras, por lo que hizo un llamado firme a respetar los límites de velocidad, los cuales no deben superar los 40 a 50 kilómetros por hora, con el fin de proteger la integridad de quienes circulan y disfrutan del área.
“Cuando se excede la velocidad o se combina con el consumo de alcohol, no solo se pone en peligro quien conduce, sino también a terceros: niños, personas mayores o incluso animales que pueden cruzarse de manera inesperada”, expresó el alcalde.
Programa de homogenización de reductores de velocidad
El edil detalló que, aunque actualmente no se han instalado nuevos topes, el Ayuntamiento ya trabaja en un programa de homogenización, mediante el cual se colocará un solo tipo de reductor de velocidad en toda la ciudad, con criterios técnicos y de seguridad vial.
Como parte de este plan preventivo, anunció que se instalarán topes en las inmediaciones de todas las escuelas de Coatzacoalcos, con el objetivo de disminuir riesgos y proteger a estudiantes, padres de familia y personal educativo.
Malecón, pendiente de rehabilitación estatal
En relación con el malecón costero, Rosaldo García indicó que el Ayuntamiento esperará la rehabilitación integral por parte del Gobierno del Estado antes de intervenir directamente, con el fin de evitar inversiones que posteriormente se pierdan ante una obra mayor.
No obstante, fue claro al señalar que el principal reto no es la infraestructura, sino el comportamiento ciudadano.

“El problema no es de oferta, es de demanda. La gente tiene que entender que el malecón es un espacio público de convivencia, no un lugar para excederse”, puntualizó.
Ajustes al reglamento municipal
Finalmente, el alcalde adelantó que los reglamentos municipales publicados en enero serán adecuados al nuevo esquema de trabajo de su administración, con el objetivo de contar con un marco jurídico sólido que respalde estas acciones de orden y seguridad.
Reiteró que el consumo de alcohol deberá limitarse exclusivamente a establecimientos autorizados, quedando prohibido ingerir bebidas alcohólicas en banquetas, vialidades y espacios públicos.
“Tenemos que pensar en los demás y recuperar el sentido de pertenencia. Solo así vamos a poder ordenar la ciudad”, concluyó.
Con información de Osvaldo Antonio Sotelo