Mireya Rodríguez Carrasco, representante del colectivo “Familias en Búsqueda Hasta Encontrarlos”, dio la cara públicamente para responder a las acusaciones de su exnuera, Jessica del Carmen Cruz Martínez, quien la señaló por presuntos abusos y violencia hacia sus tres hijos durante el tiempo que permanecieron bajo su cuidado en 2019.
Rodríguez Carrasco afirmó que se trata de señalamientos infundados y recordó que la denuncia que en su momento presentó Cruz Martínez ante la Fiscalía fue por sustracción y retención de menores, no por abuso sexual, causa de la cual, dijo, su exnuera ya se desistió.
“Yo no sustraje a los niños de su domicilio. Fue la pareja de Jessica, Gabriel Correa Chiu, quien me los entregó porque ella llevaba 15 días desaparecida y no tenía con quién dejarlos. Yo decidí cuidarlos, incluso a la niña que no es mi nieta, para no separarlos”, explicó.

De acuerdo con su versión, tuvo bajo su cuidado a los tres menores durante tres años, a quienes aseguró haber dado estudios, vestido, alimentado y tratado sin distinciones. “Tengo pruebas: fotografías, mensajes de WhatsApp y cartas de los niños. Siempre abrí las puertas de mi casa a su madre, ella visitaba a los niños sin restricción alguna”, sostuvo.
La activista también cuestionó las intenciones detrás de la reactivación del conflicto, al recordar que ella misma busca desde 2015 a su hijo desaparecido, David Rangel.
“Jessica llegó a decirme que me iba a entregar a mi hijo. Si sabe dónde está, que lo diga y me ayude a buscarlo”, reclamó.
Rodríguez reiteró su disposición a apoyar económicamente a su exnuera y a seguir respaldando a sus nietos.
“Mientras yo respire, ellos van a contar conmigo, porque son lo único que me dejó mi hijo”, dijo.
Finalmente, negó que exista alguna denuncia vigente en su contra por abuso sexual, y aseguró que los menores decidieron quedarse con ella en su momento debido a que no querían continuar con la dinámica de abandono que, según relato, sufrían con su madre.