Ciudad de México, 14 de mayo de 2026.- La situación del gobernador con licencia de Rubén Rocha Moya continúa generando tensión política en México.

Luego de reportes que señalan que habría abandonado el Palacio de Gobierno de Culiacán a bordo de un helicóptero de las Fuerzas Armadas, acompañado de dos de sus hijos.

La versión fue difundida por la revista Proceso, que previamente había reportado que el mandatario con licencia permanecía resguardado en la azotea del inmueble gubernamental bajo estrictas medidas de seguridad.

Acusaciones de Estados Unidos intensifican la crisis

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó el pasado 25 de abril cargos contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses.

Esto por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.

Entre las acusaciones se encuentran conspiración para importar narcóticos, posesión de armas de uso exclusivo y presunto financiamiento de campañas políticas con recursos ilícitos.

El 1 de mayo, Rocha Moya solicitó licencia temporal al cargo, argumentando que enfrentaría las acusaciones con la conciencia tranquila.

Un día después, el Congreso de Sinaloa aprobó su separación y designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.

Rocha Moya habría salido de Culiacán en helicóptero militar; crece la presión por acusaciones de Estados Unidos

Sheinbaum exige pruebas a Washington

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este jueves que el gobierno estadounidense debe presentar pruebas concretas para sustentar las acusaciones.

“Ningún ciudadano mexicano debe ser acusado sin pruebas”, afirmó durante su conferencia matutina, al insistir en que la Fiscalía General de la República sólo puede actuar con evidencia suficiente.

Sheinbaum también confirmó que Rocha Moya solicitó protección federal, la cual fue autorizada tras un análisis de riesgo.

Sin orden de captura en México

Hasta el momento, no existe información pública sobre una orden de aprehensión en territorio mexicano contra el exgobernador, aunque autoridades federales reconocieron que conocen su ubicación.

El caso ha provocado una fuerte presión diplomática entre México y Estados Unidos, en un contexto de creciente exigencia del gobierno de Donald Trump para endurecer las acciones contra el narcotráfico.

Caso genera impacto político nacional

Las acusaciones contra Rocha Moya representan uno de los episodios más delicados para la clase política mexicana en los últimos años.

Debido al alcance de los señalamientos y a las implicaciones que podrían tener en la relación bilateral y en la vida pública del país.

Mientras continúan las investigaciones y las exigencias de pruebas, el paradero exacto del exmandatario sigue siendo motivo de especulación.