Este miércoles se cumplen seis años del trágico ataque al bar “Caballo Blanco” en Coatzacoalcos, Veracruz, ocurrido el 27 de agosto de 2019, que cobró la vida de al menos 31 personas y dejó varios heridos, marcando uno de los hechos más violentos en la historia reciente del país.

La agresión, perpetrada por un grupo armado que irrumpió en el establecimiento y provocó un incendio con explosivos y gasolina, conmocionó a la opinión pública nacional e internacional.

Entre las víctimas se encontraban empleados, clientes y bailarinas, muchos de los cuales quedaron atrapados en el interior del inmueble en llamas.


En su momento, las autoridades federales atribuyeron el ataque a disputas entre grupos del crimen organizado que operan en la región.

Aunque se identificaron presuntos responsables, hasta la fecha persisten dudas sobre la investigación y las acciones judiciales emprendidas, lo que ha generado críticas por parte de familiares de las víctimas y organizaciones civiles.

Hoy, familiares de las victimas exigen justicia, verdad y garantías de no repetición en una ciudad donde la violencia ha dejado huellas profundas.

El caso del “Caballo Blanco” continúa siendo un símbolo del dolor, la impunidad y los desafíos en materia de seguridad en el sur de Veracruz.