Ciudad de México, 27 de mayo de 2026.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) negó que exista una ficha roja de Interpol en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Pese a que días antes la presidenta Claudia Sheinbaum había señalado que él y otros implicados contaban con este alertamiento internacional.
La dependencia encabezada por Omar García Harfuch informó que la situación fue verificada con instancias nacionales e internacionales.
Confirmando que actualmente no existe ninguna notificación roja emitida por Interpol contra el mandatario sinaloense.
SSPC confirma solicitud de detención desde Estados Unidos
Durante la conferencia matutina, García Harfuch explicó que sí existe una solicitud de detención con fines de extradición emitida por autoridades de Estados Unidos.
Aunque aclaró que esto no implica automáticamente la emisión de una ficha roja internacional.

El secretario señaló que una notificación roja debe pasar por procesos diplomáticos y jurídicos que involucran a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Y a la Fiscalía General de la República antes de determinar si procede o no una detención.
Asimismo, aclaró que la existencia de una ficha roja no obliga automáticamente a las autoridades mexicanas a ejecutar un arresto.
Sheinbaum había mencionado fichas rojas
Hace algunos días, Claudia Sheinbaum declaró que Rubén Rocha Moya y otras personas involucradas en el expediente contaban con órdenes de aprehensión en Estados Unidos.
Lo que —según explicó en ese momento— derivaba en la emisión de fichas rojas internacionales.
Sin embargo, la SSPC desmintió este miércoles que actualmente exista ese mecanismo de búsqueda y localización internacional contra el gobernador con licencia de Sinaloa.
¿Qué es una ficha roja de Interpol?
De acuerdo con la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), una ficha roja es una solicitud internacional para localizar y detener provisionalmente a una persona con fines de extradición.
No obstante, este mecanismo no representa una orden de captura internacional obligatoria, ya que cada país determina jurídicamente si procede o no la detención de la persona señalada.
Las autoridades mexicanas indicaron que continuarán atendiendo el caso conforme avancen los procedimientos legales y diplomáticos correspondientes.