Coatzacoalcos, Ver., 31 de marzo de 2026.– Transportistas del servicio urbano en Coatzacoalcos manifestaron su inconformidad ante la operación de 60 unidades híbridas del sistema Quetzalli, las cuales brindan servicio gratuito durante el periodo vacacional de Semana Santa, lo que —aseguran— ha provocado una afectación directa en sus ingresos.


Señalan afectaciones por servicio gratuito

De acuerdo con Jorge Alberto Winter Pérez, integrante de agrupaciones de transportistas, la principal problemática radica en que las nuevas unidades no cobran pasaje, lo que genera una competencia desleal frente al transporte tradicional.

“Es una injusticia, porque si hubieran entrado cobrando el pasaje sería diferente, pero al ser gratuito nos está afectando bastante tanto a choferes como a concesionarios”, expresó.

Indicó que la falta de información por parte de las autoridades sobre el futuro de las rutas ha incrementado la incertidumbre entre los trabajadores del sector.


Costos de operación agravan la situación

Los transportistas señalaron que el impacto económico se vuelve aún más complicado debido al incremento constante en los costos de operación, principalmente en el precio del combustible.

Explicaron que anteriormente gastaban entre mil 500 y mil 700 pesos diarios en diésel, mientras que actualmente el gasto puede alcanzar hasta los 2 mil 500 pesos, lo que reduce considerablemente sus márgenes de ganancia.


Denuncian falta de regulación en nuevas unidades

Otro de los puntos que genera inconformidad es que, según los operadores, las unidades del sistema Quetzalli no siguen rutas ni horarios estrictos, a diferencia del transporte urbano tradicional.

“Ellos se meten por donde quieran, no tienen tiempos ni horarios como nosotros, que trabajamos bajo presión todo el día”, señalaron.

Además, detallaron que deben cumplir con jornadas extensas, iniciando labores desde la madrugada y concluyendo hasta la noche, lo que hace aún más difícil competir con un servicio sin costo.


Jornadas extensas y presión laboral

Los trabajadores explicaron que están obligados a cumplir con un número mínimo de vueltas diarias en rutas como Lomas, Juan Escutia, Central Lomas y Quevedo Revolución.

Detallaron que su jornada comienza desde las 3:30 de la mañana para preparar las unidades, con salidas desde las 4:40, y concluye hasta cerca de las 23:00 horas.


Piden apoyo y respuesta de autoridades

Ante este panorama, los transportistas hicieron un llamado a las autoridades estatales para que se generen alternativas que permitan equilibrar las condiciones del sector.

Entre las propuestas, solicitaron subsidios, apoyos económicos o una regulación clara del servicio Quetzalli, con el fin de evitar mayores afectaciones.

Asimismo, recordaron que la tarifa del transporte público lleva más de 12 años sin incrementos, mientras que los costos de mantenimiento, refacciones y combustible continúan al alza.


Buscan condiciones justas para el sector

Finalmente, los trabajadores del volante pidieron ser tomados en cuenta en la toma de decisiones, al considerar que forman parte fundamental de la movilidad en la ciudad.

Advirtieron que, sin medidas de apoyo o ajustes en la operación del nuevo sistema, la situación podría agravarse, especialmente en una temporada que tradicionalmente representaba mayores ingresos.