Tamaulipas, 13 de mayo de 2026. La Secretaría de Marina realizó el hundimiento controlado del exbuque de investigación oceanográfica ARM Onjuku frente a las costas del sur de Tamaulipas, con el objetivo de convertirlo en un arrecife artificial que impulse la biodiversidad marina y la regeneración ecológica del Golfo de México.
El proyecto forma parte del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas y busca crear nuevos hábitats para especies marinas, además de fortalecer el turismo de buceo en la región.
Exbuque japonés tendrá una nueva función bajo el mar
La embarcación fue construida en Japón en 1977 y donada a México en 1978 como un símbolo de cooperación entre ambas naciones.
Posteriormente, prestó servicio en la Armada de México de 1980 a 2022, participando en tareas de investigación oceanográfica y estudios pesqueros.
Ahora, su estructura servirá como refugio para peces, corales y otras especies del ecosistema marino.

Proyecto busca regenerar ecosistemas marinos
El hundimiento se llevó a cabo a unos 27.8 kilómetros mar adentro, frente a la costa del Mezquital, en Tamaulipas.
Antes de ser sumergido, el buque fue sometido a un proceso de descontaminación y retiro de equipos para garantizar que no representara riesgos para el medio ambiente.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, destacó que los arrecifes albergan cerca del 25 por ciento de la biodiversidad marina y son fundamentales para proteger las costas y sostener las pesquerías.
Claudia Sheinbaum presenció el hundimiento
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum observó el hundimiento mediante un enlace en vivo desde Tampico.
En el evento también participaron el gobernador Américo Villarreal y el embajador de Japón en México, Kozo Honsei.
México suma cuatro sistemas arrecifales artificiales
Con este proyecto, México cuenta ya con sistemas arrecifales artificiales en Sonora, Colima, Michoacán y Tamaulipas.
Estas iniciativas están orientadas a crear zonas de refugio, reproducción y alimentación para la fauna marina, así como a impulsar el desarrollo sustentable de las comunidades costeras.
El exbuque Onjuku continuará así su legado desde el fondo del mar, convertido en un nuevo hogar para cientos de especies y en un punto de regeneración ecológica para el Golfo de México.